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¿Beber agua antes de dormir? Esto es lo que realmente pasa con tu sueño

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Tomar agua antes de acostarse parece un hábito sencillo, pero la cantidad y el momento pueden marcar una diferencia en la calidad del descanso. Mientras una hidratación adecuada ayuda al organismo a funcionar correctamente, beber demasiado líquido justo antes de dormir puede aumentar los despertares nocturnos.

La evidencia disponible apunta a que no es necesario eliminar el agua por la noche, sino distribuir mejor la hidratación durante el día y evitar llegar a la cama con sed o con una gran cantidad de líquido pendiente por consumir.

¿Qué ocurre cuando tomas agua antes de dormir?

El organismo continúa funcionando durante la noche. Aunque no estemos comiendo ni bebiendo, seguimos perdiendo agua mediante la respiración, la transpiración y la orina.

Por ello, mantenerse correctamente hidratado durante el día es importante para conservar el equilibrio de líquidos del cuerpo. La Secretaría de Salud señala que el agua participa en numerosas funciones, entre ellas la regulación de la temperatura, la digestión y diferentes procesos celulares.

Tomar una pequeña cantidad de agua antes de acostarse puede ser útil si realmente tienes sed. El problema aparece cuando se convierte en una costumbre de beber grandes cantidades justo antes de apagar la luz.

El principal problema: levantarse al baño

El efecto menos conveniente de beber mucho líquido por la noche es la nicturia, es decir, la necesidad de despertarse durante el sueño para orinar.

Estos despertares pueden fragmentar el descanso. Aunque la interrupción sea breve, despertarse repetidamente puede dificultar que el sueño sea continuo y reparador.

El problema puede ser especialmente molesto para las personas que ya tienen dificultades para dormir o que suelen despertarse varias veces durante la noche.

¿Entonces beber agua antes de dormir es malo?

No necesariamente.

La respuesta depende de factores como la cantidad de agua, la hora en que se consume y las necesidades individuales de hidratación.

Algunas investigaciones recientes han explorado posibles efectos de la hidratación nocturna sobre el sueño. Un estudio realizado en Japón encontró una asociación entre consumir aproximadamente 280 mililitros de agua antes de acostarse y ciertos cambios positivos en el estado de ánimo al despertar.

Sin embargo, estos resultados no significan que todas las personas deban beber esa cantidad antes de dormir. Se trata de investigaciones específicas y no de una recomendación universal.

El exceso de agua puede jugar en contra

Beber medio litro o más de líquido justo antes de acostarse puede aumentar considerablemente las probabilidades de tener que ir al baño durante la noche.

Además, para algunas personas, levantarse repetidamente puede convertirse en un problema de seguridad, especialmente si deben caminar en la oscuridad o tienen dificultades de movilidad.

Por eso, beber una botella completa de agua justo antes de meterse a la cama no es una estrategia recomendable para mantenerse hidratado.

La mejor estrategia es hidratarse durante el día

La forma más sencilla de evitar la sed nocturna es no dejar toda la hidratación para las últimas horas del día.

En lugar de beber grandes cantidades por la noche, conviene repartir los líquidos a lo largo de la jornada. Así, el organismo recibe agua de manera constante y se reduce la necesidad de compensar al final del día.

Además, las necesidades de agua no son iguales para todas las personas. La cantidad adecuada puede variar según factores como actividad física, temperatura ambiental, alimentación y estado de salud.

¿Cuánto tomar antes de acostarse?

No existe una cantidad universal que todas las personas deban consumir antes de dormir.

Como orientación práctica, algunas fuentes recomiendan limitar la cantidad en las horas inmediatamente anteriores al descanso y, si aparece sed, optar por un vaso pequeño en lugar de grandes cantidades. Xataka, al revisar la evidencia disponible, menciona alrededor de 200 a 250 mililitros y recomienda que el último vaso importante se tome aproximadamente dos horas antes de acostarse.

Esto no debe interpretarse como una regla médica rígida. Si tienes sed, no es necesario ignorarla únicamente para evitar levantarte al baño.

¿Qué pasa si tienes sed durante la noche?

Si despiertas con sed, beber un poco de agua puede ser completamente razonable.

Lo importante es evitar convertir ese momento en una oportunidad para consumir grandes cantidades de líquido. Unos cuantos tragos pueden ser suficientes para aliviar la sensación de sequedad.

También conviene observar por qué aparece esa sed. Si ocurre constantemente, podría ser señal de que la hidratación durante el día no está siendo suficiente o de que existe alguna otra causa que merece atención.

Hay personas que deben tener más cuidado

Las recomendaciones generales sobre hidratación no necesariamente aplican a personas con determinadas condiciones médicas.

Quienes tienen enfermedades cardíacas, renales o hepáticas pueden necesitar restricciones específicas de líquidos. Lo mismo puede ocurrir con personas que utilizan determinados medicamentos.

En estos casos, la cantidad de agua debe establecerse de acuerdo con las indicaciones de un profesional de la salud y no siguiendo una regla encontrada en internet.

¿Beber agua antes de dormir mejora el descanso?

La evidencia todavía no permite afirmar que beber agua antes de dormir sea una estrategia para dormir mejor.

Algunos estudios han encontrado posibles efectos positivos relacionados con hidratación, estado de ánimo o determinadas características del sueño, pero existe también un efecto claramente conocido: beber demasiado aumenta la probabilidad de despertarse para orinar.

Por eso, el objetivo debería ser llegar a la noche correctamente hidratado, no intentar compensar durante los minutos previos a dormir.

La clave está en el equilibrio

Tomar agua antes de dormir no es un hábito que deba clasificarse automáticamente como bueno o malo.

Si tienes sed, beber una cantidad moderada puede ayudarte a sentirte mejor. Si tomas grandes cantidades justo antes de acostarte, en cambio, es más probable que tengas que levantarte al baño y que tu descanso se vea interrumpido.

La mejor estrategia es sencilla: mantén una hidratación adecuada durante el día, evita beber grandes cantidades justo antes de acostarte y escucha las señales de tu cuerpo.

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