
La diabetes suele dividirse principalmente en tipo 1 y tipo 2, pero la clasificación de la enfermedad es más amplia. En los últimos años, una forma relacionada con la desnutrición crónica ha vuelto a recibir atención científica y actualmente es conocida como diabetes tipo 5.
La Federación Internacional de Diabetes (IDF) formalizó esta denominación en 2025 durante su Congreso Mundial de Diabetes en Bangkok, después de décadas de investigación sobre una forma de diabetes que no encajaba completamente en las categorías tradicionales.
Sin embargo, el reconocimiento no significa que todas las cuestiones científicas estén resueltas. La propia IDF mantiene un grupo de trabajo dedicado a desarrollar criterios diagnósticos y recomendaciones terapéuticas, mientras que algunos investigadores han cuestionado si la evidencia actual permite establecerla definitivamente como una categoría independiente.
¿Qué es la diabetes tipo 5?
La diabetes tipo 5, anteriormente conocida como diabetes mellitus relacionada con la desnutrición, está asociada con una deficiencia importante en la producción de insulina después de periodos prolongados de desnutrición.
La diferencia fundamental frente a la diabetes tipo 1 y tipo 2 está en su posible origen. En la tipo 1, el sistema inmunitario destruye las células beta del páncreas que producen insulina. En la tipo 2 predomina la resistencia a la insulina, aunque también puede disminuir progresivamente la producción de esta hormona.
En la diabetes tipo 5, la hipótesis aceptada por la IDF señala que la desnutrición prolongada, especialmente durante la infancia y adolescencia, puede afectar el desarrollo y funcionamiento del páncreas y limitar posteriormente la producción de insulina.
¿Quiénes pueden desarrollar diabetes tipo 5?
La enfermedad se ha observado principalmente en adolescentes y adultos jóvenes delgados que viven o han vivido en contextos de desnutrición.
La IDF señala que se presenta principalmente en países de ingresos bajos y medios, particularmente en regiones de Asia y África. Algunos estudios describen como característica frecuente un índice de masa corporal inferior a 18.5 kg/m² y antecedentes de desnutrición durante etapas tempranas de la vida.
Entre los factores relacionados se encuentran:
- Desnutrición prolongada durante la infancia o adolescencia.
- Deficiencias nutricionales importantes.
- Problemas de alimentación durante el desarrollo.
- Infecciones recurrentes durante la infancia.
- Antecedentes de inseguridad alimentaria.
- Desnutrición materna que puede afectar el desarrollo fetal.
Esto no significa que cualquier persona delgada tenga diabetes tipo 5. Un bajo peso por sí solo no permite establecer el diagnóstico. Precisamente, uno de los puntos que continúa bajo investigación es determinar criterios que permitan diferenciar esta enfermedad de otras formas de diabetes.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas pueden parecerse a los de otras formas de diabetes porque están relacionados con niveles elevados de glucosa en la sangre.
Entre los signos que pueden presentarse están:
- Sed excesiva.
- Necesidad frecuente de orinar.
- Hambre constante.
- Cansancio.
- Pérdida de peso sin explicación.
- Visión borrosa.
La presencia de estos síntomas no permite distinguir por sí misma la diabetes tipo 5 de otros tipos. Para determinar la causa es necesario realizar una evaluación médica y estudios de laboratorio.
¿En qué se diferencia de la diabetes tipo 1 y tipo 2?
La principal diferencia está relacionada con la producción y utilización de la insulina.
En la diabetes tipo 1 existe una destrucción autoinmune de las células productoras de insulina. En la tipo 2, el organismo desarrolla resistencia a esta hormona y, con el tiempo, puede disminuir su producción.
En la diabetes tipo 5 existe una deficiencia importante de insulina asociada con antecedentes de desnutrición, pero sin que necesariamente exista la destrucción autoinmune característica de la diabetes tipo 1. La evidencia disponible también apunta a que estos pacientes pueden presentar una sensibilidad a la insulina diferente de la observada en la diabetes tipo 2.
Por eso, algunos pacientes podrían ser diagnosticados inicialmente con otro tipo de diabetes si no se consideran sus antecedentes nutricionales y sus características metabólicas.
¿Por qué algunos especialistas cuestionan esta clasificación?
Aquí se encuentra una de las partes más importantes de la discusión científica.
Aunque la IDF reconoce actualmente la diabetes tipo 5 y ha establecido un grupo de trabajo para estudiarla, algunos investigadores consideran que todavía existen dudas sobre la evidencia disponible.
Una revisión publicada en 2025 cuestionó la reclasificación debido a la heterogeneidad de los pacientes, la dificultad para utilizar el bajo peso como indicador de desnutrición y el posible solapamiento con otras formas de diabetes. Sus autores consideran que todavía faltan datos suficientes para establecer con claridad una categoría independiente.
En otras palabras, el debate no gira alrededor de si existen personas con diabetes asociada con antecedentes de desnutrición. La discusión científica está en determinar hasta qué punto sus características justifican una categoría propia y cuáles deberían ser los criterios para identificarla.
La clasificación todavía está en desarrollo
La IDF creó en 2025 un grupo internacional de trabajo dedicado específicamente a la diabetes tipo 5.
Entre sus objetivos están desarrollar criterios diagnósticos formales, establecer recomendaciones de tratamiento, crear un registro internacional de pacientes y generar materiales de capacitación para profesionales de la salud.
Esto significa que la clasificación continúa evolucionando.
La propia IDF reconoce que todavía se necesita investigación para establecer de manera más precisa cómo identificar y tratar a estos pacientes.
¿Cómo se trata la diabetes tipo 5?
El tratamiento depende de las características de cada paciente y del grado de alteración de la producción de insulina.
Debido a que la enfermedad está relacionada con la desnutrición, la recuperación y mantenimiento de un adecuado estado nutricional forman parte fundamental del manejo.
También pueden utilizarse medicamentos para controlar la glucosa y, en determinados casos, insulina. La IDF señala que algunos pacientes podrían responder a medicamentos orales que estimulan la secreción de insulina, aunque todavía se están desarrollando recomendaciones específicas.
Por ello, no existe una estrategia que pueda aplicarse de manera general a todas las personas con esta clasificación.
¿Cuántas personas tienen diabetes tipo 5?
La IDF estima que entre 20 y 25 millones de personas podrían estar afectadas a nivel mundial, principalmente en países de ingresos bajos y medios.
Sin embargo, estas cifras deben interpretarse con cautela porque todavía no existen criterios diagnósticos universales y la enfermedad ha sido históricamente subdiagnosticada o clasificada dentro de otros tipos de diabetes.
La falta de criterios estandarizados también dificulta conocer con precisión cuántas personas viven actualmente con esta condición.
Una clasificación que busca visibilizar una forma poco conocida de diabetes
La diabetes tipo 5 no apareció recientemente. La diabetes relacionada con la desnutrición fue descrita desde mediados del siglo XX y llegó a ser reconocida por la Organización Mundial de la Salud en 1985. Posteriormente, esa categoría fue retirada en 1999 debido a que se consideró insuficiente la evidencia disponible para demostrar que la desnutrición era una causa directa.
Décadas después, nuevos estudios sobre personas delgadas con antecedentes de desnutrición llevaron a retomar la discusión.
En 2025, la IDF formalizó nuevamente la clasificación bajo el nombre de diabetes tipo 5, mientras la comunidad científica continúa estudiando sus características, causas y tratamiento.
Por ahora, el concepto representa una línea de investigación en evolución. Su reconocimiento internacional ha impulsado nuevos estudios, pero todavía quedan preguntas por responder antes de contar con criterios diagnósticos y terapéuticos completamente establecidos.












