
Durante años, el café fue visto con sospecha por su supuesta relación con los problemas cardíacos. Sin embargo, un nuevo estudio publicado por Infobae Ciencia (2025) cambia esa percepción: el consumo moderado de café podría proteger el corazón de las arritmias y mejorar su rendimiento eléctrico.
La investigación, desarrollada por especialistas de la Universidad de California y el BMC Medicine Journal, analizó los hábitos de más de 400 mil adultos durante una década y encontró una asociación positiva entre el café y la salud cardiovascular. Los resultados fueron contundentes: las personas que bebían entre dos y tres tazas diarias presentaron un 10% menos de riesgo de desarrollar arritmias —alteraciones en el ritmo cardíaco—, en comparación con quienes no consumían café.
Cuánto café es el ideal, según los expertos
Los cardiólogos y epidemiólogos coinciden en que el beneficio se encuentra en la dosis justa.
El estudio recomienda un consumo de hasta tres tazas diarias de café filtrado o espresso, sin exceso de azúcar ni crema, como parte de una dieta equilibrada. Superar las cinco tazas, en cambio, puede tener el efecto contrario, especialmente en personas sensibles a la cafeína o con antecedentes de hipertensión.
El tipo de café también influye: las preparaciones filtradas eliminan compuestos como el cafestol y el kahweol, que pueden elevar el colesterol, mientras que el café sin filtrar o hecho en prensa francesa tiende a concentrarlos. “El café contiene más de mil compuestos bioactivos, entre ellos polifenoles y antioxidantes, que protegen el tejido cardíaco y reducen la inflamación”, explicó la doctora Christina Fung, cardióloga y coautora del estudio.
Por qué el café puede cuidar el ritmo cardíaco
Los investigadores detallan que la cafeína, en dosis moderadas, estimula el sistema nervioso sin causar sobreexcitación. Su efecto sobre la adenosina —una sustancia que regula la actividad eléctrica del corazón— podría contribuir a estabilizar los latidos y prevenir irregularidades como la fibrilación auricular, una de las arritmias más comunes en adultos mayores.
Además, los antioxidantes presentes en el café ayudan a reducir el estrés oxidativo, mejorar la circulación y mantener las arterias más flexibles, todo lo cual favorece la función cardíaca.
El equilibrio es la clave
Los especialistas advierten que, aunque el café tiene propiedades protectoras, no sustituye un estilo de vida saludable.
El beneficio máximo se logra en personas que combinan el consumo moderado con una buena hidratación, alimentación balanceada y actividad física regular. “El café puede ser un complemento positivo, pero no una excusa para compensar el sedentarismo o una mala dieta”, enfatizó la doctora Fung.
En personas con ansiedad, insomnio o taquicardias previas, los expertos recomiendan ajustar el consumo o elegir opciones descafeinadas, que también contienen antioxidantes y compuestos beneficiosos para el corazón.
Un ritual saludable con respaldo científico
Más allá del placer de su aroma y sabor, el café vuelve a consolidarse como un hábito saludable cuando se consume con moderación. Este hallazgo se suma a otros estudios recientes que lo vinculan con una menor incidencia de diabetes tipo 2, enfermedades hepáticas y deterioro cognitivo.
Así, el café deja de ser el “villano” del corazón para convertirse en un ritual protector del bienestar cardiovascular, siempre que se disfrute con equilibrio.
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