
Lionel Messi no pudo contener las lágrimas después de que Argentina perdió 1-0 ante España en la final del Mundial 2026, disputada en el Estadio de Nueva York-Nueva Jersey.
El capitán albiceleste mantuvo la calma durante la ceremonia de premiación, pero se quebró al descender del podio con la medalla de subcampeón. Desde las tribunas, los aficionados argentinos corearon su nombre y entonaron canciones para reconocer su trayectoria con la selección.
Messi procesó la derrota en silencio
Tras el silbatazo final, Messi permaneció durante varios minutos sobre el terreno de juego. El futbolista se sentó en el césped, se retiró los botines y las medias, y observó en silencio los festejos del conjunto español.
Posteriormente recibió la medalla de subcampeón y, al volverse hacia la tribuna argentina, comenzó a llorar. Rodrigo De Paul, quien caminaba a su lado, también mostró su tristeza después de que la Albiceleste no pudo defender el título obtenido en Qatar 2022.
España neutralizó al ataque argentino
La selección dirigida por Luis de la Fuente dominó gran parte del partido y limitó las oportunidades ofensivas del equipo sudamericano. Argentina no registró disparos a portería durante el tiempo reglamentario y generó su ocasión más clara hasta los minutos finales de la prórroga.
España consiguió el único gol en el minuto 106, cuando Ferran Torres aprovechó una acción dentro del área para superar a Emiliano Martínez. La anotación se produjo después de la expulsión de Enzo Fernández, quien dejó a Argentina con diez futbolistas.
Messi fue la principal referencia ofensiva argentina, pero tuvo dificultades para encontrar espacios frente al orden defensivo español. El delantero había sido una de las figuras del torneo con ocho goles y cuatro asistencias.
Una despedida cargada de incertidumbre
La final pudo haber representado la última participación mundialista de Messi, quien disputó el torneo con 39 años. Sin embargo, el futbolista no ha confirmado públicamente que dejará la selección argentina después de la derrota.
El capitán cerró el campeonato sin conseguir su segunda Copa del Mundo consecutiva, pero recibió el respaldo de los aficionados. Incluso durante la entrega de los premios individuales, parte del estadio volvió a corear su nombre.
La imagen de Messi llorando con la medalla de plata resumió el contraste de la final: la celebración de España por su segundo título mundial y la tristeza de Argentina tras quedar a un paso de conservar la corona.












