
Ismael “El Mayo” Zambada pidió disculpas a las personas afectadas por los crímenes del Cártel de Sinaloa y aseguró que la violencia en México debe terminar, antes de recibir una sentencia de cadena perpetua en Estados Unidos.
El narcotraficante mexicano, de 76 años, leyó una carta ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York. Vestido con uniforme penitenciario y sin esposas, aceptó su responsabilidad por las actividades criminales que dirigió durante varias décadas.
Zambada acepta responsabilidad por los daños causados
“Asumo la responsabilidad por mi papel en todo esto y pido disculpas a todos los que han sufrido o han sido afectados por mis acciones”, declaró ante el juez Brian Cogan.
Zambada aseguró que no existe justificación para sus actos y aceptó la pena impuesta. “No hay compensación por ello. Lamento mucho el daño causado”, agregó durante la audiencia celebrada el lunes 20 de julio de 2026 en Brooklyn.
“Nadie ganará esta guerra”, advierte “El Mayo”
El antiguo líder criminal afirmó que la violencia debe terminar porque provoca pérdidas humanas, destruye familias y conduce a los jóvenes hacia una vida sin futuro. También pidió a las nuevas generaciones elegir un camino diferente.
“Nadie ganará esta guerra”, expresó en referencia al conflicto entre Los Chapitos y Los Mayos, facciones del Cártel de Sinaloa enfrentadas desde 2024. La disputa se intensificó después de su traslado y detención en Estados Unidos el 25 de julio de ese año.
Disputa criminal deja miles de víctimas en Sinaloa
Entre septiembre de 2024 y junio de 2026, la Fiscalía de Sinaloa contabilizó 2 mil 951 homicidios dolosos. Un registro periodístico local elevó la cifra a 3 mil 489 casos durante el mismo periodo.
La fiscalía estatal también reportó 3 mil 889 personas desaparecidas, mientras colectivos de búsqueda estimaron entre 5 mil 900 y 6 mil casos. La diferencia estaría relacionada con familias que no presentan denuncias por temor a represalias.
Juez impone cadena perpetua y decomiso millonario
Cogan sentenció a Zambada a prisión de por vida y ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares provenientes de sus actividades ilícitas. El juez consideró que la cantidad de drogas traficadas y los homicidios documentados justificaban la condena obligatoria.
Debido a sus problemas de salud progresivos, el tribunal recomendará que sea recluido en una instalación penitenciaria con atención médica. La decisión final sobre el lugar donde cumplirá su condena corresponderá a la Oficina Federal de Prisiones.












