
La Ciudad de México vuelve a activar su oferta recreativa para quienes no salen de vacaciones.
Con motivo de Semana Santa, el gobierno capitalino habilitó albercas gratuitas en distintos puntos de la ciudad, con una de las principales sedes en la Magdalena Mixiuhca, en Iztacalco, donde se instaló un complejo acuático con 15 albercas de distintas dimensiones.
La medida busca responder a una demanda constante: ofrecer alternativas accesibles dentro de la ciudad durante uno de los periodos vacacionales con mayor movilidad.
Un espacio preparado para alta demanda
El acceso estará disponible todos los días de 10:00 a 18:00 horas y permanecerá abierto hasta el 12 de abril.
El complejo está diseñado para recibir a miles de personas cada día y cuenta con:
- Albercas para adultos, jóvenes y niños, con diferentes niveles de profundidad
- Áreas de descanso y camastros
- Juegos acuáticos y zonas recreativas
- Espacios deportivos y de convivencia
La expectativa es recibir alrededor de 3 mil visitantes diarios en esta sede, mientras que el total de asistentes podría alcanzar los 10 mil considerando todos los espacios habilitados en la ciudad.
Más que albercas: espacios de convivencia
El planteamiento no se limita al uso del agua.
El espacio incorpora elementos que buscan extender la estancia y convertirlo en un punto de reunión para familias:
- Areneros y juegos para niñas y niños
- Áreas con sombra y descanso
- Actividades complementarias en zonas abiertas
La instalación abarca aproximadamente una hectárea dentro de la Magdalena Mixiuhca, lo que permite distribuir a los asistentes sin concentraciones excesivas.
Una estrategia que se mantiene en el tiempo
La apertura de estos espacios forma parte de una política que ha evolucionado en la ciudad.
Desde las “playas artificiales” implementadas en 2007, hasta la recuperación de balnearios en administraciones posteriores, la lógica ha sido la misma: generar opciones recreativas gratuitas en temporadas clave.
Hoy, el modelo se adapta a espacios públicos más amplios y con infraestructura permanente, lo que permite una operación más ordenada y con mayor capacidad.
En un contexto donde no todos salen de la ciudad durante Semana Santa, estas alternativas se convierten en una opción relevante dentro de la oferta urbana.












