Inicio Salud y Bienestar OMS alerta: próxima pandemia podría ser más devastadora que el COVID-19, advierte...

OMS alerta: próxima pandemia podría ser más devastadora que el COVID-19, advierte informe internacional

0
295
pandemia mundial
- Publicidad -

El mundo enfrenta un escenario de creciente vulnerabilidad frente a futuras emergencias sanitarias. Un nuevo informe de la Junta de Vigilancia de la Preparación Mundial (GPMB) advirtió que la combinación de desconfianza social, fragmentación geopolítica, debilitamiento de la cooperación internacional y reducción de inversiones en salud está creando condiciones para que la próxima pandemia tenga consecuencias más graves que las provocadas por el COVID-19. El documento sostiene que la capacidad de respuesta global se encuentra bajo presión y que la resiliencia de las sociedades continúa deteriorándose.

El informe, titulado “Un mundo al borde del abismo: prioridades para un futuro resiliente frente a las pandemias”, fue presentado durante los trabajos relacionados con la 79ª Asamblea Mundial de la Salud, en un contexto donde gobiernos y organismos internacionales buscan fortalecer mecanismos de prevención y respuesta ante futuras crisis sanitarias.

Más brotes, menos capacidad de respuesta

La GPMB analizó una década marcada por emergencias internacionales, incluyendo el brote de ébola en África Occidental, la pandemia de COVID-19 y el avance del Mpox (viruela símica). Las conclusiones muestran una tendencia preocupante: los brotes infecciosos son más frecuentes, más costosos y potencialmente más complejos.

El organismo advierte que la ayuda internacional destinada al desarrollo y fortalecimiento sanitario cayó a niveles que no se observaban desde 2009, mientras la polarización política y la competencia geoestratégica limitan la cooperación entre países.

“El mundo está al borde de daños aún mayores”, señala el documento al explicar que la preparación global no avanzó al ritmo esperado después del COVID-19.

Además, la expansión urbana, el cambio climático, la movilidad internacional y la interacción humana con ecosistemas alterados elevan el riesgo de aparición de nuevas enfermedades.

Vacunas y tratamientos siguen llegando tarde

Uno de los puntos más críticos identificados por el informe es el acceso desigual a tecnologías sanitarias.

La Junta destacó que las vacunas contra el Mpox tardaron casi dos años en llegar a países de bajos ingresos afectados por el brote, un tiempo incluso superior al registrado durante la distribución inicial de vacunas contra COVID-19.

La situación refleja que el sistema internacional todavía enfrenta dificultades para garantizar:

  • Acceso equitativo a vacunas.
  • Distribución rápida de diagnósticos.
  • Producción regional de tratamientos.
  • Respuesta coordinada ante emergencias.
  • Cobertura sanitaria en países vulnerables.

La copresidenta de la Junta, Kolinda Grabar-Kitarović, advirtió:

“El mundo no carece de soluciones, pero sin confianza y equidad esas soluciones no llegarán a quienes más las necesitan”.

Pandemias también afectan democracia y estabilidad social

El informe subraya que las crisis sanitarias ya no representan únicamente un desafío médico.

Tanto el ébola como el COVID-19 generaron efectos sobre:

  • Confianza ciudadana.
  • Libertades civiles.
  • Gobernabilidad.
  • Instituciones científicas.
  • Estabilidad política.

Las respuestas polarizadas, la desinformación y el debilitamiento de la credibilidad institucional dejaron secuelas que persisten años después del final de las emergencias.

Los expertos consideran que estas fracturas podrían complicar la respuesta frente a futuros brotes, especialmente si aumentan campañas de desinformación o conflictos internacionales.

Tres medidas urgentes para evitar otra crisis global

La Junta estableció tres acciones prioritarias para reducir riesgos:

1. Crear un sistema independiente de vigilancia permanente
Permitirá monitorear amenazas emergentes y evaluar riesgos pandémicos en tiempo real.

2. Garantizar acceso equitativo a vacunas y tratamientos
El objetivo es avanzar mediante el futuro Acuerdo Mundial sobre Pandemias impulsado por la OMS.

3. Fortalecer el financiamiento de preparación y respuesta inmediata
Incluye recursos para actuar desde el denominado “día cero”, cuando aparece un nuevo brote.

La copresidenta Joy Phumaphi resumió la preocupación:

“La preparación no es sólo un desafío técnico; es una prueba de liderazgo político”.

La inteligencia artificial entra al debate sanitario

El informe también pone atención en el papel creciente de la inteligencia artificial dentro de la vigilancia epidemiológica.

La tecnología podría acelerar detección temprana, monitoreo de amenazas y análisis predictivo de brotes. Sin embargo, la Junta advierte que sin regulación adecuada podrían ampliarse desigualdades y riesgos asociados a privacidad, acceso y gobernanza tecnológica.

El documento señala que la IA puede fortalecer la seguridad sanitaria, pero también aumentar brechas entre países si no existe cooperación internacional.

El reloj corre hacia la próxima emergencia

La GPMB, organismo independiente creado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, concluirá su mandato en 2026, dejando este informe como una advertencia final.

El mensaje es contundente: la próxima pandemia no es una hipótesis lejana, sino una posibilidad real cuya gravedad dependerá de las decisiones que se tomen ahora.

Para los especialistas, el tiempo para corregir debilidades globales comienza a agotarse y el margen de reacción podría ser menor que durante el COVID-19.

- Publicidad -