
La carrera rumbo a la gubernatura de Zacatecas en 2027 comenzó a convertirse en uno de los procesos internos más observados dentro de Morena. La discusión gira alrededor de una pregunta central: ¿continuará el grupo político encabezado por la familia Monreal o surgirá una nueva corriente dentro del movimiento? El debate tomó fuerza luego de que crecieran las exigencias de relevo y entraran en operación las reglas internas contra el nepotismo electoral.
El denominado monrealismo tiene más de dos décadas de influencia en la entidad. El punto de partida suele ubicarse en 1998, cuando Ricardo Monreal rompió con el PRI y alcanzó la gubernatura bajo una alianza vinculada al entonces PRD y fuerzas de oposición. A partir de ahí, distintos integrantes de la familia ocuparon posiciones legislativas y administrativas tanto en Zacatecas como a nivel federal.
Actualmente, el estado es gobernado por David Monreal, mientras que Saúl Monreal ocupa un escaño en el Senado y Ricardo Monreal mantiene presencia como una de las figuras políticas más relevantes del oficialismo. Sin embargo, la ruta hacia 2027 comenzó a complicarse por las restricciones internas promovidas por Morena para evitar sucesiones familiares directas.
Morena cerró la puerta a Saúl Monreal y reconfiguró el tablero
Uno de los movimientos más relevantes ocurrió cuando Morena descartó la participación de Saúl Monreal dentro de la contienda interna, argumentando la aplicación de la política contra el nepotismo electoral debido a que su hermano David es el actual gobernador. El propio senador confirmó su retiro de la aspiración y aseguró que no abandonará el partido.
La decisión modificó el escenario político y abrió paso a otros perfiles. Entre los nombres mencionados aparecen:
- Verónica Díaz Robles, senadora y ex delegada de Bienestar
- Ulises Mejía, diputado federal
- José Narro, legislador federal
- Carlos Puente, coordinador parlamentario del PVEM
- Geovanna Bañuelos, senadora del PT
- Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador morenista en San Lázaro
Dentro de esta lista, diversos analistas consideran que la disputa principal podría concentrarse entre Ulises Mejía y Verónica Díaz, esta última identificada por sectores políticos como cercana al entorno del actual gobernador.
No obstante, la eventual participación de Díaz también enfrenta cuestionamientos debido a sus vínculos familiares previos con integrantes del grupo Monreal, situación que algunos actores consideran revisable bajo los criterios internos del partido.
La oposición observa una posible fractura rumbo a 2027
El proceso interno de Morena mantiene la atención de la clase política zacatecana porque podría definir no sólo una candidatura, sino el equilibrio de poder estatal para la próxima década. Mientras el oficialismo intenta ordenar la sucesión, partidos opositores observan la posibilidad de capitalizar inconformidades derivadas de una eventual fractura interna.
Especialistas señalan que el reto para Morena será equilibrar dos objetivos: sostener su competitividad electoral y demostrar que la política antinepotismo se aplica de manera uniforme. El caso Zacatecas aparece como una de las primeras grandes pruebas de esa narrativa.
La definición aún está lejos, pero el mensaje comenzó a ser claro: el relevo generacional y político ya forma parte de la conversación nacional, y Zacatecas podría convertirse en uno de los escenarios más simbólicos para medir el alcance real de las nuevas reglas internas del partido.












