
El inicio de un nuevo ciclo escolar ya no implica únicamente reforzar conocimientos académicos. En un entorno cada vez más digital, habilidades como el dominio del inglés, el pensamiento crítico, la creatividad y el uso responsable de la Inteligencia Artificial comienzan a ocupar un lugar central en la formación de los estudiantes, de acuerdo con Pearson.
La compañía educativa señala que aprender inglés va más allá de adquirir vocabulario y gramática, pues permite acceder directamente a información científica, tecnológica y académica disponible internacionalmente. Cuando este aprendizaje se combina con herramientas digitales, puede contribuir al desarrollo de nuevas competencias.
Creatividad, pensamiento crítico y autonomía
Pearson identifica tres habilidades esenciales. La primera es la creatividad e innovación, ya que el acceso a contenidos internacionales y herramientas digitales puede ampliar los referentes utilizados por los estudiantes para resolver problemas y generar ideas.
La segunda es el pensamiento analítico y crítico. Contrastar fuentes, detectar posibles sesgos, revisar evidencias y cuestionar las respuestas generadas por entornos digitales se vuelve especialmente relevante con el crecimiento de la IA.
La tercera competencia es la autonomía y autogestión. Herramientas de Inteligencia Artificial pueden utilizarse para investigar, resolver dudas de redacción o comprender determinados temas, siempre como apoyo al proceso de aprendizaje y no como sustituto del razonamiento del estudiante.
63% de los docentes prefiere orientar el uso de tecnología
Una investigación citada por Pearson indica que 63% de los profesores no busca prohibir las herramientas digitales en el aula, sino orientar su utilización para estimular la curiosidad, mientras únicamente 7% se opone completamente a su uso.
La compañía considera fundamental una colaboración entre docentes, familias y alumnos. Los profesores deben promover evaluaciones que valoren el razonamiento; los padres, acompañar el uso responsable de pantallas, y los estudiantes entender que la tecnología funciona como herramienta de apoyo, mientras las decisiones y el pensamiento crítico continúan dependiendo de ellos.
En México, Pearson plantea avanzar hacia modelos flexibles de alfabetización digital y bilingüismo desde la infancia, acompañando además a los docentes para convertir la adopción tecnológica en una oportunidad educativa.












