Inicio Tecnología Anthropic entra a la carrera por sus propios chips de IA para...

Anthropic entra a la carrera por sus propios chips de IA para impulsar Claude

0
84
- Publicidad -

Anthropic decidió dar un paso más en la construcción de su infraestructura tecnológica: la compañía detrás de Claude está formando un equipo interno especializado en el diseño de chips de inteligencia artificial.

La empresa confirmó en agosto que está contratando ingenieros con experiencia tanto en hardware como en software para desarrollar silicio personalizado que permita ejecutar sus modelos de IA de manera más rápida y eficiente. La estrategia llega en un momento en el que la demanda de capacidad de cómputo crece rápidamente y los grandes laboratorios de IA compiten por asegurar suficientes procesadores.

El movimiento no significa que Anthropic vaya a abandonar a sus actuales proveedores. Por el contrario, la compañía asegura que continuará utilizando una estrategia de hardware diversificada, con tecnología de Amazon Web Services, Google, Nvidia y AMD.

Anthropic quiere diseñar chips a la medida de Claude

La apuesta de Anthropic consiste en acercar el desarrollo del hardware al de sus propios modelos de inteligencia artificial.

La compañía busca que sus ingenieros puedan diseñar conjuntamente los chips y los sistemas de IA para los que serán utilizados. La idea es conseguir que Claude pueda funcionar con mayor velocidad y eficiencia a medida que aumenta el número de usuarios y la complejidad de sus modelos.

Para ello, Anthropic comenzó a buscar perfiles especializados en diseño y verificación de semiconductores, arquitectura de sistemas y otras áreas relacionadas con la fabricación de chips.

El proyecto todavía se encuentra en una etapa inicial. La empresa no ha informado cuándo estaría listo su primer procesador ni ha confirmado que vaya a fabricar directamente los chips.

¿Por qué Anthropic quiere fabricar sus propios chips?

Uno de los principales motivos es el enorme crecimiento de la demanda de infraestructura para inteligencia artificial.

Los modelos generativos necesitan enormes cantidades de capacidad de procesamiento para entrenarse y posteriormente responder a millones de solicitudes. Actualmente, Nvidia ocupa una posición dominante en el suministro de procesadores utilizados para IA, aunque compañías como Google, AMD y Amazon también han desarrollado alternativas.

Para Anthropic, depender exclusivamente de hardware externo podría convertirse en una limitación conforme Claude continúe creciendo.

Diseñar chips propios permitiría a la empresa tener mayor control sobre la arquitectura de su infraestructura y, potencialmente, reducir costos o mejorar el rendimiento de determinadas cargas de trabajo.

No es la única empresa de IA que está creando chips

Anthropic se suma a una tendencia cada vez más evidente en Silicon Valley.

OpenAI también ha avanzado hacia el desarrollo de hardware personalizado. En junio presentó junto con Broadcom su procesador de inteligencia artificial denominado Jalapeño, diseñado específicamente para cargas de trabajo de inferencia en centros de datos.

Google, por su parte, lleva años desarrollando sus propios TPU, mientras que Meta trabaja en sus aceleradores MTIA.

La lógica detrás de estos proyectos es similar: si los modelos de IA son cada vez más especializados, también puede resultar conveniente utilizar procesadores diseñados específicamente para ellos.

La carrera ya no ocurre únicamente en el terreno de los modelos. También se está trasladando al nivel más básico de la infraestructura: el silicio.

Anthropic mantendrá sus acuerdos con Nvidia, Google y AMD

A pesar de su nuevo equipo de chips, Anthropic no está cerrando la puerta a sus actuales socios tecnológicos.

La empresa ha descrito el proyecto como el siguiente paso de su estrategia de múltiples chips, por lo que seguirá utilizando una combinación de hardware procedente de distintos proveedores.

Esta diversificación también puede funcionar como una forma de reducir riesgos. En lugar de depender de una sola arquitectura, Anthropic podrá combinar diferentes tecnologías dependiendo de las necesidades de entrenamiento, inferencia y operación de Claude.

Además, la compañía continúa firmando acuerdos para garantizar acceso a enormes cantidades de capacidad de cómputo.

La demanda de cómputo sigue creciendo

El anuncio llega mientras Anthropic acelera sus inversiones en infraestructura.

Apenas esta semana se conoció que la compañía planea gastar 45 mil millones de dólares para alquilar capacidad de cómputo a Nscale durante seis años. El acuerdo contempla acceso a 460 megavatios de procesadores Nvidia Vera Rubin cuando estén disponibles.

Este acuerdo se suma a otros compromisos de Anthropic con compañías como Amazon, Google y SpaceX.

La dimensión de estas inversiones deja claro el tamaño del desafío: desarrollar modelos cada vez más avanzados requiere no solamente investigadores y centros de datos, sino también cantidades enormes de electricidad, procesadores y redes de alta velocidad.

Diseñar un chip de IA no será una tarea sencilla

El desarrollo de un procesador avanzado requiere una inversión considerable.

De acuerdo con estimaciones citadas por Reuters, diseñar un chip avanzado de inteligencia artificial puede costar alrededor de 500 millones de dólares, debido a los costos de ingeniería, verificación y fabricación.

Y tener un diseño terminado no garantiza que el procesador vaya a funcionar correctamente. Los chips deben pasar por múltiples etapas de simulación, validación y fabricación antes de llegar a los centros de datos.

Por eso, el anuncio de Anthropic representa el inicio de un proyecto de largo plazo y no la llegada inmediata de un nuevo competidor para Nvidia.

También busca mayor control sobre el futuro de Claude

El objetivo final podría ir más allá de ahorrar dinero en procesadores.

Al controlar una mayor parte de la relación entre hardware y software, Anthropic podría adaptar sus futuros modelos a una arquitectura diseñada específicamente para sus necesidades.

Esto abre la posibilidad de optimizar determinadas tareas desde el nivel del modelo hasta el procesador, algo que podría traducirse en mayor velocidad, menor consumo energético o costos operativos más bajos.

Pero todavía queda un largo camino antes de comprobar si esa estrategia funciona.

La guerra de la IA también se libra en los chips

Durante años, la competencia entre empresas de inteligencia artificial estuvo centrada principalmente en quién podía desarrollar el mejor modelo.

Ahora, la batalla tiene una segunda capa.

Anthropic, OpenAI, Google, Meta y otros gigantes tecnológicos están intentando controlar cada vez más elementos de la infraestructura necesaria para que sus sistemas funcionen.

La creación del equipo de silicio de Anthropic demuestra que la competencia por el futuro de la inteligencia artificial ya no se limita a quién tiene el chatbot más avanzado. También se trata de quién puede construir y controlar la maquinaria necesaria para hacerlo funcionar a escala.

Y mientras Claude continúa creciendo, Anthropic parece haber llegado a una conclusión bastante clara: para competir en la próxima etapa de la IA, quizá no baste con escribir mejores modelos. También habrá que diseñar el chip que los haga posibles.

- Publicidad -