
Una coreografía que invita a la contemplación
La bailarina y coreógrafa Lidya Romero celebra 50 años de trayectoria artística con Luna de Shanghái, una pieza que forma parte de una trilogía inspirada en las culturas de Oriente como geografía imaginaria. Esta obra estrecha el vínculo entre movimiento y percepción, invitando al público a detenerse, observar con calma y reflexionar sobre los ritmos internos del cuerpo y el entorno.
Romero, además, conmemora 44 años al frente de su compañía, El Cuerpo Mutable Teatro de Movimiento, consolidándose como una figura central dentro de la escena de la danza contemporánea en México. La propuesta llegará al Centro Cultural Universitario (CCU) los días 13 y 14 de junio de 2026, extendiendo el alcance de un trabajo que ha explorado múltiples formas de expresión corporal a lo largo de décadas.
El arte como espacio de encuentro y reflexión
Luna de Shanghái se presenta como una obra que desafía al espectador a experimentar la danza desde una perspectiva atenta y sensorial. A través de una coreografía que incorpora pausas meditativas y movimientos que sugieren ciclos naturales, la pieza busca generar un diálogo pausado entre intérprete y audiencia.
Además de su valor artístico, este estreno simboliza un hito en la carrera de Romero, quien ha dedicado gran parte de su vida a la investigación del cuerpo y el movimiento como lenguajes de conexión humana. Críticos y espectadores han destacado cómo su trabajo ha influido en generaciones de bailarines y coreógrafos interesados en expandir los límites de la danza escénica tradicional.
Un evento cultural relevante en el CCU
La presentación de Luna de Shanghái se suma a una agenda cultural dinámica en el Centro Cultural Universitario y otros espacios artísticos del país, donde convergen disciplinas diversas como la música, el teatro y las artes visuales. La obra no solo celebra una trayectoria individual, sino que también refuerza el papel de la danza contemporánea dentro del panorama cultural actual.
Los interesados en asistir pueden anticipar una experiencia estética que trasciende la mera observación del movimiento, proponiendo una conexión más profunda con las sensaciones internas y el ritmo de vida contemporáneo.












