
El volcán Popocatépetl registró cinco emisiones de vapor, gas y ligeras cantidades de ceniza en las últimas 24 horas, de acuerdo con el monitoreo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) en coordinación con la UNAM.
Esta actividad forma parte del comportamiento habitual del coloso, considerado uno de los volcanes más activos de México. Las exhalaciones, aunque de baja intensidad, mantienen bajo observación constante a las autoridades, debido a su cercanía con zonas densamente pobladas del centro del país.
“El monitoreo es permanente y permite identificar cambios en el comportamiento del volcán”, señalan reportes oficiales, subrayando la importancia de seguir la evolución diaria del fenómeno.
Semáforo volcánico se mantiene en Amarillo Fase 2
Actualmente, el volcán se encuentra en Amarillo Fase 2, una etapa que indica actividad intermedia caracterizada por emisiones frecuentes de vapor, gas y ceniza, así como posibles explosiones menores.
Este nivel de alerta implica restricciones importantes, como no acercarse al cráter debido al riesgo de caída de fragmentos balísticos y material volcánico. Además, las autoridades recomiendan mantenerse informados a través de canales oficiales para evitar desinformación.
Especialistas destacan que esta fase no representa una erupción mayor inminente, pero sí requiere atención constante. “Es un escenario de vigilancia activa”, coinciden analistas.
Riesgos asociados: ceniza y flujos en temporada de lluvias
Uno de los principales riesgos asociados a la actividad del Popocatépetl es la posible caída de ceniza en comunidades cercanas, dependiendo de la dirección del viento. Este fenómeno puede afectar la calidad del aire, la visibilidad y la salud respiratoria de la población.
Además, en caso de lluvias intensas, existe el riesgo de formación de flujos de lodo y escombros en barrancas cercanas al volcán, lo que incrementa la peligrosidad en zonas aledañas.
Por ello, autoridades han reiterado el llamado a evitar acercarse a las laderas y cauces naturales que rodean al volcán.
Un volcán activo bajo monitoreo permanente
El Popocatépetl, también conocido como “Don Goyo”, es uno de los volcanes más vigilados en México debido a su actividad constante y su cercanía con millones de habitantes en el Valle de México y Puebla.
Desde 2005, el volcán mantiene un periodo activo caracterizado por emisiones frecuentes y episodios de explosiones moderadas, lo que ha llevado a establecer sistemas avanzados de monitoreo y prevención.
“La actividad actual es parte de un comportamiento esperado”, señalan especialistas, quienes enfatizan que el seguimiento científico es clave para anticipar cualquier cambio significativo.
Autoridades llaman a la prevención y a evitar rumores
Ante la actividad reciente, las autoridades federales reiteraron la importancia de no difundir rumores y mantenerse informados únicamente a través de fuentes oficiales. También recordaron que existen líneas de emergencia para reportar cualquier incidente relacionado con el volcán.
El llamado principal es a la prevención: respetar el perímetro de seguridad, seguir indicaciones de Protección Civil y estar atentos a los reportes diarios.












