
La disputa entre la UEFA y la FIFA abrió un nuevo frente político rumbo a las elecciones presidenciales de 2027. Dirigentes del futbol europeo analizan impulsar una candidatura capaz de competir contra Gianni Infantino, cuyo mandato concluye en marzo y quien buscaría permanecer al frente del organismo internacional.
El nombre que comenzó a circular es el de Nasser Al-Khelaifi, presidente del Paris Saint-Germain, dirigente de los Clubes de Futbol Europeos y responsable del grupo audiovisual beIN Media. Según reportes basados en funcionarios que hablaron de manera anónima, las conversaciones comenzaron durante el Mundial de 2026. No existe, sin embargo, una postulación formal.
Venta del 20% del negocio mundialista desata rechazo
El enfrentamiento surgió por la propuesta de Infantino para crear FIFA Forward Enterprise, empresa que administraría derechos comerciales de las competiciones organizadas por el organismo.
El proyecto contempla vender a inversionistas privados una participación de 20% del negocio comercial relacionado con el Mundial. La nueva compañía tendría una valoración estimada de 20 mil millones de dólares y, según la FIFA, permitiría aumentar los recursos entregados a las federaciones nacionales para programas de desarrollo.
La UEFA convocó a sus 55 asociaciones para analizar la iniciativa y definir una postura conjunta. Entre las principales críticas se encuentran la falta de consulta, los riesgos para el control institucional de los torneos y la posible influencia de intereses privados sobre futuras decisiones deportivas y comerciales. Algunos dirigentes incluso plantearon boicotear competiciones de la FIFA si el proyecto avanza sin consenso.
Al-Khelaifi rechaza competir por la presidencia
Pese a las versiones que lo colocan como posible adversario de Infantino, una persona representante de Al-Khelaifi aseguró que el empresario catarí no tiene intención ni interés en buscar la presidencia de la FIFA.
El entorno del dirigente calificó las versiones como especulación mediática y afirmó que continuará trabajando desde sus actuales responsabilidades. Por ello, su eventual candidatura permanece únicamente como una alternativa discutida por algunos sectores del futbol europeo.
Al-Khelaifi adquirió mayor influencia en Europa durante la crisis de la Superliga de 2021, cuando respaldó a la UEFA y se distanció del proyecto promovido por varios clubes importantes. Ese antecedente explica por qué algunos funcionarios lo consideran una figura capaz de reunir apoyos contra Infantino.
Federaciones deberán decidir antes del 19 de septiembre
La FIFA comunicó a sus 211 asociaciones que tendrán hasta el 19 de septiembre de 2026 para pronunciarse sobre FIFA Forward Enterprise. Infantino sostiene que el organismo conservará el control de la empresa y que los inversionistas solamente tendrán una participación minoritaria.
La votación se perfila como una de las mayores pruebas políticas para el dirigente desde que asumió la presidencia en 2016. Aunque UEFA busca construir una oposición, Infantino mantiene apoyos importantes en otras confederaciones, por lo que desplazarlo requeriría formar una alianza internacional más amplia.
Por ahora, el conflicto combina dos disputas: el futuro comercial de la Copa Mundial y la sucesión en la presidencia de la FIFA. Al-Khelaifi aparece como una figura mencionada dentro de ese escenario, pero ha negado que pretenda convertirse en candidato.












