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El futuro del tratamiento del Parkinson ya está en México: conoce la terapia sin cirugía

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El tratamiento del Parkinson en México da un paso importante hacia la medicina del futuro. Por primera vez, pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa podrán acceder a una tecnología que permite reducir los temblores sin necesidad de cirugía cerebral abierta, anestesia general ni implantes permanentes.

Se trata del Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad (Focused Ultrasound, FUS), una técnica de mínima invasión que ya comenzó a implementarse en el país y que representa una nueva esperanza para personas cuyo tratamiento con medicamentos ya no logra controlar adecuadamente los síntomas.

Aunque no cura el Parkinson, este procedimiento busca mejorar significativamente la calidad de vida de quienes viven con la enfermedad, permitiéndoles recuperar parte de su independencia en actividades cotidianas.

¿Qué es el Parkinson y por qué representa un reto para la medicina?

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta principalmente el sistema nervioso central. Se produce por la pérdida gradual de neuronas encargadas de producir dopamina, un neurotransmisor esencial para controlar los movimientos del cuerpo.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:

  • Temblores involuntarios.
  • Rigidez muscular.
  • Lentitud para realizar movimientos.
  • Problemas de equilibrio.
  • Dificultad para caminar.
  • Alteraciones en la escritura y la coordinación.

Conforme la enfermedad avanza, acciones tan sencillas como sostener un vaso, escribir una nota, comer con cubiertos o abotonarse una camisa pueden convertirse en verdaderos desafíos.

Tradicionalmente, el tratamiento consiste en medicamentos que ayudan a controlar los síntomas. Sin embargo, con el paso de los años algunos pacientes dejan de responder de la misma manera a estos fármacos, lo que obliga a buscar alternativas terapéuticas.

¿Cómo funciona el ultrasonido focalizado?

El Ultrasonido Focalizado utiliza cientos de haces de ultrasonido que atraviesan el cráneo sin causar daño al tejido sano. Todos estos haces convergen en un punto específico del cerebro responsable de los movimientos anormales, donde generan suficiente energía térmica para modificar esa pequeña zona y disminuir los temblores.

Todo el procedimiento se realiza mientras el paciente permanece despierto y bajo monitoreo constante mediante resonancia magnética, lo que permite a los especialistas observar en tiempo real la precisión del tratamiento.

Una de las principales ventajas es que no requiere abrir el cráneo, colocar electrodos o implantar dispositivos, como ocurre con otros procedimientos neuroquirúrgicos.

Gracias a esta precisión, el riesgo de complicaciones disminuye considerablemente y la recuperación suele ser mucho más rápida.

Beneficios frente a una cirugía tradicional

La llegada de esta tecnología representa un cambio importante para el tratamiento de ciertos pacientes con Parkinson y temblor esencial.

Entre sus principales beneficios destacan:

  • No requiere cirugía abierta.
  • No utiliza anestesia general.
  • No deja cicatrices.
  • Reduce el riesgo de infecciones.
  • El paciente permanece consciente durante todo el procedimiento.
  • La mayoría puede regresar a casa en poco tiempo.
  • En muchos casos los resultados comienzan a observarse el mismo día.

Especialistas explican que muchos pacientes experimentan una disminución inmediata del temblor, permitiéndoles recuperar habilidades que habían perdido con el avance de la enfermedad.

Sin embargo, recalcan que cada caso es diferente y que los resultados dependen de diversos factores clínicos.

¿Quiénes pueden recibir este tratamiento?

Aunque el Ultrasonido Focalizado representa una alternativa prometedora, no todas las personas con Parkinson son candidatas.

Los especialistas realizan una evaluación integral en la que participan neurólogos, neurocirujanos, neurorradiólogos, ingenieros biomédicos y anestesiólogos para determinar si el paciente reúne las condiciones necesarias.

Generalmente, esta opción se considera para personas cuyos temblores afectan significativamente su calidad de vida y que ya no obtienen un adecuado control mediante medicamentos.

Asimismo, el procedimiento también puede beneficiar a pacientes con temblor esencial, un trastorno neurológico distinto al Parkinson pero que también provoca movimientos involuntarios.

México se suma a la innovación médica mundial

La implementación de esta tecnología coloca a México entre los países que ya cuentan con terapias avanzadas para el tratamiento de trastornos del movimiento.

El procedimiento comenzó a ofrecerse en el Hospital Zambrano Hellion de TecSalud, considerado el primer centro médico académico del país en incorporar esta plataforma de Ultrasonido Focalizado.

Este avance no solo amplía las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes mexicanos, sino que también fortalece el desarrollo de la medicina de alta especialidad en el país.

Los especialistas consideran que este tipo de tratamientos marcarán el futuro de la neurología, ya que combinan precisión tecnológica, menor riesgo quirúrgico y tiempos de recuperación considerablemente más cortos.

Un tratamiento que mejora la calidad de vida, aunque no representa una cura

Es importante señalar que el Ultrasonido Focalizado no elimina el Parkinson ni detiene la progresión de la enfermedad. Su objetivo principal es controlar algunos de los síntomas motores que más afectan la vida diaria de los pacientes.

Al disminuir los temblores y mejorar el control del movimiento, muchas personas pueden recuperar independencia para realizar actividades cotidianas, mejorar su interacción social y reducir la carga física y emocional que implica vivir con esta enfermedad.

La llegada de esta tecnología abre una nueva etapa para el tratamiento del Parkinson en México y representa una muestra de cómo la innovación médica continúa ofreciendo alternativas menos invasivas y más seguras para enfermedades que, hasta hace pocos años, solo podían abordarse mediante procedimientos quirúrgicos complejos.

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