
El conflicto en el transporte capitalino entra en una nueva fase. Integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo confirmaron que este lunes retomarán el paro escalonado en la red del Sistema de Transporte Colectivo Metro, luego de una breve tregua durante el fin de semana.
La medida, que se basa en ausentismo y en la negativa a realizar horas extra, ya había generado afectaciones relevantes en la operación, por lo que se prevé un nuevo impacto en la movilidad de millones de usuarios.
Menos personal, menos trenes: así impacta el paro
Aunque el servicio no se detiene por completo, el paro escalonado reduce significativamente la capacidad operativa del sistema.
Durante la jornada del viernes, cuando inició la protesta, el sindicato reportó:
- 759 vueltas de trenes que no se realizaron
- 557 afectadas directamente por falta de personal
- Solo 153 trenes en operación de los 250 programados
Esto se traduce en una menor frecuencia de paso, mayor acumulación de usuarios en andenes y tiempos de espera más largos.
El sindicato insiste en que el problema no es nuevo. Señalan que alrededor del 70% de los 391 trenes no ha recibido mantenimiento mayor, lo que, aseguran, compromete la seguridad del sistema y de quienes lo utilizan diariamente.
Usuarios enfrentan retrasos constantes y saturación
Las afectaciones no solo se reflejan en números, sino en la experiencia diaria de los pasajeros.
En la Línea 3 del Metro de la Ciudad de México, una de las más utilizadas, usuarios han reportado retrasos durante varios días consecutivos, con tiempos de espera que pueden superar los 40 minutos.
A esto se suman:
- Trenes saturados en horas pico
- Dificultades para abordar
- Recorridos más lentos
Incluso durante el fin de semana, cuando el paro se detuvo parcialmente, se registraron demoras por revisiones en vías, lo que evidencia la presión constante sobre la operación del sistema.
Un conflicto que se intensifica desde febrero
El paro escalonado es resultado de semanas de tensión acumulada.
Desde febrero, el sindicato ha manifestado inconformidades relacionadas con:
- Condiciones laborales
- Falta de mantenimiento en trenes e instalaciones
- Necesidad de mayor presupuesto
- Riesgos en la operación del sistema
En ese contexto, se realizaron marchas hacia el Zócalo y se anunciaron protestas como el “paro de brazos caídos”, que anticipaban las afectaciones actuales.
Aunque a finales de ese mes se alcanzaron acuerdos preliminares, los trabajadores aseguran que estos no se concretaron en acciones reales, lo que llevó a retomar las medidas de presión.
Gobierno capitalino mantiene negociaciones
Por su parte, autoridades del Sistema de Transporte Colectivo Metro y del gobierno de la ciudad han señalado que el diálogo continúa.
La Secretaría de Administración y Finanzas analiza propuestas relacionadas con presupuesto y operación, mientras el director del Metro ha reiterado que se busca evitar mayores afectaciones al servicio.
Sin embargo, el sindicato mantiene su postura: si no hay soluciones concretas, las protestas continuarán.
El paro escalonado no detiene al Metro, pero sí lo ralentiza… y eso, en una ciudad que depende de su ritmo, se siente en cada estación.
Este lunes, la historia vuelve a repetirse: más gente, menos trenes y una ciudad que avanza… pero con fricción.












