
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro detectó que titulares de Permisos Administrativos Temporales Revocables (PATR) subarriendan de manera irregular locales comerciales por cantidades que pueden llegar hasta los 100 mil pesos, pese a que las contraprestaciones que pagan al organismo oscilan entre 3 mil y 10 mil pesos.
El director del Metro, Adrián Rubalcava, aseguró que esta práctica convirtió algunos espacios públicos en un negocio privado y señaló que el nuevo reglamento comercial busca poner orden en toda la red.
Metro detecta más de 30% de módulos con irregularidades
Además de los subarrendamientos, las autoridades identificaron un excedente superior a 30% de módulos o cilindros comerciales que carecen de documentación o presentan permisos que no corresponden con la línea o el espacio donde actualmente operan.
Rubalcava explicó que durante años algunas empresas y particulares acumularon múltiples permisos. Sin embargo, recordó que los PATR son instrumentos revocables y no generan derechos de propiedad, por lo que no pueden venderse, heredarse ni transferirse a terceros.
“Si yo soy propietario de un PATR, no lo puedo traspasar; eso está prohibido”, señaló el funcionario.
Titulares y trabajadores tendrán identificación especial
Como parte del reordenamiento, el Metro realizará una revisión de los permisos para identificar quiénes son los titulares y quiénes realmente operan los espacios.
También se implementará un proceso de credencialización de propietarios y trabajadores, quienes deberán portar chalecos del color correspondiente a la línea donde laboran y un tarjetón con mecanismos de seguridad para evitar falsificaciones o duplicaciones.
Aunque el nuevo reglamento ya está vigente, habrá un periodo de adaptación de tres meses, durante el cual las autoridades sostendrán reuniones con comerciantes para explicar las nuevas disposiciones.
Metro también revisará operativos contra vagoneros
Las medidas no buscan impedir las ventas, señaló Rubalcava, sino evitar que los establecimientos se extiendan hacia zonas destinadas al tránsito de usuarios o a la atención de emergencias.
El Metro también revisará junto con la Secretaría de Seguridad Ciudadana los protocolos aplicados contra los llamados “vagoneros”. Rubalcava consideró excesivo que algunos sean esposados durante los operativos, especialmente cuando están acompañados por menores.
Cuando exista retiro de mercancía deberá elaborarse un inventario firmado por el comerciante o dos testigos. Los productos no perecederos podrán mantenerse resguardados hasta 15 días, mientras que los perecederos permanecerán un máximo de 24 horas.












