
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que México pueda quedar políticamente aislado en América Latina si Luiz Inácio Lula da Silva pierde la segunda vuelta presidencial de Brasil frente a Flávio Bolsonaro.
La mandataria evitó anticipar una valoración definitiva sobre el escenario regional y señaló que México esperará a que concluya el proceso electoral brasileño, cuya segunda vuelta está programada para el próximo 25 de octubre.
México espera el desenlace electoral de Brasil
Flávio Bolsonaro encabezó la primera vuelta con 47.03% de los votos válidos, mientras Lula obtuvo 45.16%.
Ninguno alcanzó el porcentaje necesario para ganar directamente la Presidencia, por lo que ambos volverán a competir en las urnas.
Sheinbaum sostuvo que todavía es necesario esperar el resultado definitivo antes de realizar una evaluación sobre sus consecuencias para las relaciones de México con Brasil y el resto de América Latina.
Sheinbaum señala al respaldo interno como prioridad
Ante preguntas sobre la posibilidad de que México pierda aliados regionales ante el avance de gobiernos de derecha, la presidenta sostuvo que el principal respaldo de su administración se encuentra en la sociedad mexicana.
La discusión surge debido a que Brasil y México son las dos economías de mayor tamaño en América Latina y durante los gobiernos de Lula y Sheinbaum han mantenido interlocución en diferentes asuntos internacionales.
La relación política entre ambos gobiernos también se ha desarrollado en un contexto regional marcado por cambios electorales y alternancias entre proyectos identificados con la izquierda y la derecha.
Resultado brasileño modifica el escenario regional
Las elecciones brasileñas cobraron relevancia internacional debido al peso económico y político del país.
El resultado de la primera vuelta superó algunas expectativas de sondeos previos que ubicaban a Lula por delante del candidato del Partido Liberal.
Sheinbaum había defendido anteriormente a gobiernos que identifica como humanistas o progresistas, aunque también ha señalado que la permanencia de cualquier proyecto político depende de mantener respaldo social.
En este contexto, la presidenta evitó plantear cuál debería ser el resultado electoral en Brasil y sostuvo que será necesario esperar la decisión de los votantes en la segunda ronda.
El proceso brasileño se produce además dentro de un escenario latinoamericano de cambios políticos recientes, por lo que su desenlace podría modificar las relaciones entre los principales gobiernos de la región.
México mantendrá mientras tanto su posición institucional a la espera de que finalice el proceso electoral brasileño.












