
El eritritol se ha convertido en uno de los sustitutos del azúcar más populares, especialmente entre quienes buscan reducir el consumo de carbohidratos o calorías. Se encuentra en productos etiquetados como “sin azúcar”, bebidas, postres y algunos alimentos bajos en carbohidratos.
Sin embargo, investigaciones recientes han puesto bajo la lupa su posible relación con la salud cardiovascular. Algunos estudios han encontrado una asociación entre niveles elevados de eritritol en sangre y un mayor riesgo de eventos como infarto y accidente cerebrovascular.
La evidencia resulta llamativa, pero todavía no permite concluir que consumir eritritol provoque directamente estas enfermedades.
¿Qué es el eritritol?
El eritritol pertenece a un grupo de compuestos conocidos como polioles o alcoholes de azúcar. Se utiliza como endulzante porque aporta dulzor con muy pocas calorías y tiene un efecto mucho menor sobre la glucosa en comparación con el azúcar convencional.
Además, pequeñas cantidades de eritritol se producen naturalmente dentro del organismo y también pueden encontrarse en algunos alimentos.
El problema que estudian los investigadores es que las cantidades presentes en productos endulzados pueden ser considerablemente superiores a las que se encuentran de forma natural.
¿Por qué se relaciona con el corazón?
La preocupación surgió con investigaciones que encontraron una asociación entre concentraciones elevadas de eritritol en sangre y eventos cardiovasculares importantes.
Un estudio publicado en Nature Medicine analizó inicialmente a más de 1,000 personas y posteriormente confirmó sus resultados en grupos independientes de Estados Unidos y Europa, con casi 3,000 participantes adicionales.
Las personas que presentaban las concentraciones más altas de eritritol tuvieron aproximadamente el doble de riesgo de sufrir un evento cardiovascular importante durante los tres años posteriores frente a quienes tenían los niveles más bajos.
Estos eventos incluían muerte cardiovascular, infarto no fatal y accidente cerebrovascular.
Pero existe una precisión fundamental: se trató de una asociación. El estudio no demuestra por sí solo que el eritritol sea la causa de esos eventos.
El posible vínculo está en las plaquetas
Los investigadores también intentaron averiguar qué podría explicar la asociación.
En experimentos de laboratorio observaron que el eritritol podía aumentar la reactividad de las plaquetas, células sanguíneas fundamentales para la coagulación.
Cuando las plaquetas se activan de manera excesiva, aumenta la posibilidad de que se formen coágulos. Si uno de estos bloquea una arteria que suministra sangre al corazón o al cerebro, puede producirse un infarto o un accidente cerebrovascular.
En modelos animales, los investigadores también observaron una mayor formación de coágulos y obstrucción arterial después de aumentar los niveles de eritritol.
¿Qué ocurrió después de consumir eritritol?
La investigación no se limitó a analizar muestras de sangre de personas que ya tenían distintos niveles de eritritol.
En un pequeño estudio de intervención, voluntarios sanos consumieron una cantidad de eritritol y posteriormente se midieron sus niveles sanguíneos.
La concentración del compuesto aumentó más de 1,000 veces después de su consumo y permaneció elevada durante un periodo prolongado. Los investigadores también observaron cambios relacionados con la reactividad plaquetaria.
Otro estudio realizado por Cleveland Clinic incluyó a 20 voluntarios y comparó una cantidad de eritritol con una cantidad equivalente de glucosa. El consumo de eritritol produjo un aumento marcado de sus niveles sanguíneos y de determinadas medidas relacionadas con la formación de coágulos, mientras que la glucosa no produjo el mismo efecto.
El eritritol también puede provocar molestias digestivas
Los posibles efectos cardiovasculares han concentrado buena parte de la investigación reciente, pero el eritritol también puede producir molestias gastrointestinales.
Como ocurre con otros alcoholes de azúcar, algunas personas pueden presentar:
- Distensión abdominal.
- Gases.
- Náuseas.
- Dolor o malestar abdominal.
- Diarrea cuando se consume en cantidades elevadas.
La tolerancia puede variar considerablemente entre personas y también depende de la cantidad consumida.
Por eso, que un producto diga “sin azúcar” no significa necesariamente que pueda consumirse sin límite.
¿Entonces el eritritol es peligroso?
La respuesta todavía no es tan sencilla.
El eritritol continúa utilizándose ampliamente como sustituto del azúcar y las autoridades sanitarias lo consideran un ingrediente permitido dentro de las condiciones establecidas para su uso.
Al mismo tiempo, la acumulación de investigaciones cardiovasculares ha llevado a científicos a pedir estudios adicionales para determinar si el compuesto tiene un efecto causal sobre el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Además, investigaciones posteriores siguen encontrando asociaciones entre concentraciones elevadas de eritritol y determinados problemas cardiovasculares. Un análisis publicado en 2025, por ejemplo, encontró una relación entre niveles plasmáticos más altos de eritritol y un mayor riesgo de enfermedad coronaria en mujeres. Sin embargo, los propios autores señalaron que se necesitan investigaciones adicionales para establecer una relación causal.
No todos los riesgos que circulan en internet están comprobados
Uno de los problemas de la información sobre el eritritol es que algunos contenidos presentan como hechos confirmados consecuencias que todavía se encuentran bajo investigación.
La evidencia disponible permite hablar de una posible relación con la coagulación y el riesgo cardiovascular, además de efectos gastrointestinales conocidos de los polioles.
Pero no sería correcto afirmar que el eritritol provoca automáticamente infartos, derrames cerebrales o enfermedades cardiovasculares en cualquier persona que lo consuma.
Tampoco existe evidencia suficiente para establecer una lista universal de “nueve consecuencias” que ocurran necesariamente después de consumirlo.
¿Qué hacer si consumes productos con eritritol?
No es necesario entrar en pánico por encontrar eritritol en la etiqueta de un alimento.
Lo más razonable es observar la cantidad y la frecuencia de consumo, especialmente si forma parte habitual de la alimentación.
Para quienes tienen factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión, diabetes, colesterol elevado, obesidad o antecedentes de enfermedad cardíaca, puede ser conveniente hablar con un médico o un especialista en nutrición antes de realizar cambios importantes en el consumo de sustitutos del azúcar.
También es importante recordar que sustituir azúcar por un endulzante no convierte automáticamente a un producto ultraprocesado en un alimento saludable.
La investigación todavía no ha dicho la última palabra
El eritritol se encuentra en una zona interesante de la investigación científica: existen señales que justifican estudiarlo con mayor profundidad, pero todavía no hay evidencia suficiente para afirmar que sea responsable directo de los eventos cardiovasculares observados.
Los estudios disponibles han encontrado asociaciones epidemiológicas y mecanismos potenciales relacionados con la activación de plaquetas y la formación de coágulos. También existen estudios experimentales en humanos que han observado cambios agudos después de consumir eritritol.
La pregunta que permanece abierta es si esos cambios se traducen en un aumento real de infartos o accidentes cerebrovasculares a largo plazo en la población general.
Mientras esa respuesta llega, la recomendación más prudente es no asumir que “sin azúcar” significa “sin riesgos” y mantener una alimentación basada principalmente en alimentos poco procesados.












