
El nuevo padrón de telefonía móvil en México ya comenzó a generar sus primeros efectos: más de un millón de líneas celulares han sido eliminadas en los primeros meses de 2026 debido a que los usuarios no completaron el registro obligatorio.
La medida, impulsada como parte de una estrategia para combatir delitos como la extorsión, ha impactado principalmente al segmento de prepago, que concentra la mayor parte de usuarios en el país.
Más de un millón de líneas dadas de baja en semanas
De acuerdo con reportes del sector, entre enero y marzo de 2026 operadores como Telcel y AT&T eliminaron más de un millón de líneas móviles al no estar vinculadas a la identidad de sus usuarios.
Telcel dio de baja aproximadamente 482 mil líneas, mientras que AT&T eliminó entre 577 mil y 895 mil accesos en el mismo periodo, confirmando el impacto generalizado en la industria.
Este proceso representa una de las mayores depuraciones de líneas telefónicas en México en los últimos años.
El prepago, el más afectado por la medida
El impacto se concentra en el esquema de prepago, que representa alrededor del 84% del total de líneas móviles en el país.
Este segmento se caracteriza por su alta rotación, menor costo y uso frecuente entre jóvenes, usuarios temporales y personas con menor acceso a servicios financieros.
Como resultado, mientras las líneas de prepago disminuyen, el pospago muestra crecimiento, lo que indica un cambio en la estructura del mercado móvil en México.
Avance limitado del registro obligatorio
Uno de los factores detrás de la eliminación masiva es el bajo avance en el registro de líneas. Hasta abril de 2026, solo alrededor de 30.2 millones de líneas habían sido vinculadas a una identidad, lo que representa cerca del 20% del total nacional.
Esto implica que millones de usuarios aún no han completado el proceso, pese a que existe una fecha límite para evitar la suspensión del servicio.
El registro exige vincular la línea telefónica con datos como CURP o identificación oficial, como parte de una política orientada a mejorar la seguridad.
Objetivo: combatir delitos, pero con críticas
El padrón busca reducir delitos como extorsión y fraude telefónico, al permitir identificar a los usuarios detrás de cada línea.
Sin embargo, especialistas han advertido que este tipo de medidas podría afectar el acceso a la conectividad, especialmente en zonas rurales o entre poblaciones con menor alfabetización digital.
También existen preocupaciones sobre privacidad y protección de datos personales, un debate que ya había surgido en intentos anteriores de registro en México.
Riesgos: exclusión digital y reducción de usuarios
La eliminación de líneas podría ampliar la brecha digital, ya que muchos usuarios podrían perder acceso a servicios de comunicación por no cumplir con el registro.
Expertos señalan que los más afectados son sectores vulnerables que dependen del prepago y que pueden enfrentar barreras para completar el proceso.
“El impacto no es solo tecnológico, también social”, advierten análisis del sector.
Fecha límite y presión para registrar líneas
El proceso de registro tiene como fecha límite el 30 de junio de 2026, lo que ha generado presión tanto para usuarios como para operadores.
Las autoridades han lanzado campañas para incentivar el registro, mientras las empresas continúan ajustando sus bases de usuarios conforme a la normativa.
Un cambio estructural en el mercado móvil
La implementación del padrón marca un cambio relevante en el ecosistema de telecomunicaciones en México.
Más allá de la depuración de líneas, el proceso está transformando la forma en que se gestionan los servicios móviles, pasando de un modelo flexible y anónimo a uno más controlado y vinculado a la identidad del usuario.
El resultado será clave para definir el equilibrio entre seguridad, privacidad y acceso a la conectividad en el país.












