
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa abrió una investigación luego de que una corona fúnebre fuera localizada frente al domicilio de la diputada local del PRI, Paola Gárate Valenzuela, en la ciudad de Culiacán. El hecho generó preocupación en el ámbito político estatal y provocó que la legisladora solicitara protección inmediata de las autoridades federales.
El arreglo floral fue encontrado en la entrada de su vivienda ubicada en la colonia Emiliano Zapata y portaba un mensaje dirigido a la familia de la legisladora. Tras el hallazgo, Gárate notificó a las autoridades, lo que derivó en la movilización de corporaciones de seguridad y personal ministerial para iniciar las investigaciones correspondientes.
El caso ha generado reacciones de diversos actores políticos, quienes condenaron lo ocurrido y exigieron que se esclarezcan los hechos para determinar si se trata de un acto de intimidación relacionado con la actividad pública de la diputada.
Autoridades despliegan operativo e inician investigaciones
Tras el reporte realizado por la legisladora, elementos de la Policía Estatal Preventiva, Guardia Nacional, Ejército Mexicano y personal de la Fiscalía estatal acudieron al lugar para acordonar la zona y recabar evidencias.
Los agentes ministeriales realizaron diligencias periciales y entrevistas con el objetivo de identificar a las personas responsables de colocar la corona fúnebre frente al inmueble.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han dado a conocer líneas de investigación oficiales relacionadas con el caso.
La Fiscalía señaló que continuará con la recopilación de información para esclarecer el origen de la amenaza y determinar posibles responsabilidades.
Paola Gárate solicita protección federal
Tras los hechos, la diputada priista pidió públicamente medidas de protección para ella y su familia.
La legisladora manifestó sentirse preocupada por lo ocurrido y solicitó la intervención de las fuerzas federales para reforzar su seguridad mientras se desarrollan las investigaciones.
Gárate también exigió una investigación seria y transparente que permita identificar a los responsables del acto intimidatorio.
Asimismo, aseguró que continuará desempeñando sus funciones legislativas y mantendrá su actividad pública pese a las amenazas recibidas.
El PRI condena los hechos y exige resultados
Dirigentes y legisladores del Partido Revolucionario Institucional reaccionaron al incidente calificándolo como una amenaza grave contra una representante popular.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, condenó públicamente lo ocurrido y exigió garantías de seguridad para la diputada sinaloense. Además, integrantes de la bancada priista solicitaron la intervención de autoridades federales para reforzar la protección de la legisladora y avanzar en el esclarecimiento del caso.
El partido sostuvo que ninguna persona debe ser intimidada por ejercer actividades políticas o expresar opiniones dentro del debate público.
Diversos representantes priistas coincidieron en que el caso debe investigarse a fondo para evitar que actos similares se repitan contra otros actores políticos.
Un contexto marcado por la violencia en Sinaloa
El incidente ocurre en medio de un contexto de preocupación por la seguridad en Sinaloa, una entidad que durante los últimos años ha enfrentado episodios de violencia vinculados al crimen organizado.
Paola Gárate ha mantenido una postura crítica respecto a diversos temas relacionados con la inseguridad, las desapariciones y el desempeño de las autoridades en la entidad.
Además, la legisladora ha denunciado anteriormente haber enfrentado situaciones de riesgo durante su trayectoria política, incluyendo hechos ocurridos en procesos electorales pasados.
Especialistas consideran que este tipo de amenazas representan un desafío para la vida democrática, ya que pueden afectar la libertad de expresión y la participación política de representantes populares.
La investigación continúa
Mientras avanzan las indagatorias, las autoridades mantienen vigilancia sobre el caso y continúan analizando las evidencias obtenidas en el lugar.
La principal exigencia de la legisladora y de distintos actores políticos es que la investigación permita identificar a los responsables y determinar el motivo detrás del mensaje intimidatorio.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad de funcionarios públicos, legisladores y representantes de oposición en diversas regiones del país.
Por ahora, la Fiscalía de Sinaloa mantiene abierta la carpeta de investigación y las autoridades de seguridad continúan evaluando las medidas de protección solicitadas por la diputada.












