
Grupo Gigante se posiciona como el principal interesado en adquirir La Casa de Toño en una operación que podría alcanzar los 400 millones de dólares, de acuerdo con información difundida por la empresaria y economista Patricia Armendáriz.
La posible transacción tendría a BBVA como asesor financiero exclusivo, aunque los términos definitivos y el cierre de la operación todavía deben confirmarse oficialmente. De concretarse, Grupo Gigante incorporaría a su portafolio una de las cadenas de comida mexicana con mayor presencia en la Ciudad de México y su zona metropolitana.
La Casa de Toño podría alcanzar una valuación de 400 millones de dólares
Armendáriz señaló que la posible venta continúa avanzando y consideró que los 400 millones de dólares podrían representar incluso una valuación conservadora frente al potencial de crecimiento de la cadena.
De acuerdo con la empresaria, analistas han justificado el precio bajo un cálculo equivalente a ocho veces las ganancias del negocio, múltiplo que sería “el doble” del nivel al que cotizan compañías como Alsea o Arcos Dorados, operador de McDonald’s.
Armendáriz sostuvo que la valuación no debería analizarse bajo los mismos parámetros de una cadena restaurantera tradicional, debido a las características del modelo operativo y su capacidad para generar flujo de efectivo.
El modelo de La Casa de Toño concentra 80% de sus ingresos
Uno de los elementos destacados sobre el negocio es la estructura de su menú. Según la información difundida, alrededor del 80% de los ingresos proviene de un número reducido de platillos con márgenes elevados.
La Casa de Toño tampoco depende de temporalidades o promociones de 2×1, mientras que su alta rotación de mesas y la demanda que registran sus establecimientos son consideradas parte de las fortalezas del modelo.
Para Armendáriz, el principal atractivo de la operación no estaría únicamente en las sucursales existentes, sino en la posibilidad de replicar el concepto a mayor escala.
Estados Unidos aparece como oportunidad para expandir la cadena
Armendáriz explicó que Grupo Gigante no estaría adquiriendo solamente los establecimientos actuales de La Casa de Toño, sino un modelo con posibilidades de expansión, particularmente hacia el mercado de Estados Unidos y los consumidores latinos.
La Casa de Toño inició operaciones en 1985 en la Ciudad de México y actualmente cuenta con 81 establecimientos distribuidos entre la capital del país y diferentes puntos de su zona metropolitana.
La cadena está especializada en pozole y otros antojitos mexicanos, un concepto que, según la evaluación compartida por Armendáriz, tendría posibilidades de replicarse fuera de su mercado actual.
Grupo Gigante opera 256 unidades restauranteras
Grupo Gigante cuenta con experiencia en el sector de restaurantes mediante marcas como Toks, Shake Shack México, Panda Express, El Farolito y Beer Factory. En conjunto, estas cadenas suman 256 unidades.
El conglomerado también participa en el sector comercial mediante Office Depot y RadioShack, además de tener una división dedicada al desarrollo y administración de proyectos inmobiliarios a través de Gigante Grupo Inmobiliario.
Al cierre de marzo, la compañía reportaba 674 restaurantes y establecimientos comerciales, con una superficie de venta aproximada de 433,722 metros cuadrados y capacidad conjunta para 44,720 asientos.
Mediante asociaciones bajo el modelo de joint venture, Grupo Gigante también contaba con 156 sucursales de Petco y 11 establecimientos de Casaideas.
La operación todavía espera confirmación oficial
Aunque Grupo Gigante aparece como el principal interesado en la adquisición y BBVA estaría participando como asesor financiero, hasta ahora no se han confirmado oficialmente los términos definitivos ni el cierre de la transacción.
Patricia Armendáriz consideró que, si Grupo Gigante concreta la compra en los términos señalados, se trataría de “la adquisición de la década”, debido al potencial de crecimiento que atribuye al modelo de La Casa de Toño.












