
El cuidado capilar comienza a incorporar principios asociados con el skincare, como identificar necesidades específicas, utilizar productos complementarios y mantener una rutina constante. El objetivo ya no se limita a limpiar el cabello visible, sino también a cuidar el cuero cabelludo.
Especialistas señalan que cambiar de producto cada dos semanas puede dificultar la evaluación de resultados. Los ciclos del cuero cabelludo y la fibra capilar requieren tiempo, por lo que los cambios no suelen aparecer después de una sola aplicación.
¿Qué pasos incluye una rutina capilar?
Una rutina puede comenzar con un shampoo formulado para condiciones como resequedad, caspa u oleosidad. El acondicionador ayuda a suavizar y proteger la fibra, mientras las mascarillas aportan nutrición según las características del cabello.
También existen sérums y tratamientos especializados para aplicarse directamente sobre el cuero cabelludo. La elección debe considerar el tipo de cabello, las indicaciones del producto y la evaluación de un dermatólogo cuando exista caída persistente, irritación o descamación.
“El cabello refleja años de exposición a factores externos como el sol, la contaminación, el calor y los procesos químicos”, explicó Paulina Panama, experta de productos para Dove Hair. Añadió que la constancia permite obtener resultados visibles y duraderos.
Niacinamida llega al cuidado del cabello
Dove Derma Care+ incorpora niacinamida y diferentes complejos activos para atender necesidades específicas. Fuerza Anti-Caída combina este ingrediente con Peptide Complex, mientras Caspa Control incluye Zinc Complex.
Hydra Alivio utiliza Hialurónico Complex para aportar hidratación y Balance Capilar integra Salicílico Complex para controlar el exceso de oleosidad. De acuerdo con la marca, esta última ofrece una sensación de frescura de hasta 48 horas.












