
Cuba enfrentará un nuevo desafío económico a partir del próximo 6 de junio, luego de que el Banco Central de Cuba confirmara que las tarjetas internacionales Visa y Mastercard dejarán de procesar operaciones en la isla. La medida representa uno de los golpes más importantes al sistema financiero cubano en los últimos años y se produce en medio del endurecimiento de las sanciones impuestas por la administración del presidente Donald Trump.
La suspensión afectará tanto a ciudadanos cubanos como a turistas internacionales que utilizaban estos sistemas de pago para adquirir bienes y servicios dentro del país. Las autoridades cubanas atribuyen la situación directamente a las recientes medidas adoptadas por Washington contra entidades vinculadas al Gobierno de la isla.
La decisión se suma a una creciente salida de empresas extranjeras de Cuba y a las dificultades económicas que enfrenta el país, caracterizadas por escasez de productos, problemas energéticos, disminución del turismo y limitaciones para acceder a financiamiento internacional.
¿Por qué Visa y Mastercard dejarán de funcionar en Cuba?
Según informó el Banco Central de Cuba, la interrupción de los servicios no fue una decisión tomada directamente por Visa o Mastercard, sino la consecuencia de la salida del banco extranjero que procesaba las operaciones internacionales relacionadas con ambas redes de pago.
La entidad financiera notificó la terminación de su relación con Fincimex, una institución financiera cubana vinculada al Grupo de Administración Empresarial (GAESA), conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
El problema surge porque GAESA fue incluido dentro del nuevo paquete de sanciones anunciado por Estados Unidos durante mayo de 2026. La normativa contempla sanciones para empresas e instituciones financieras extranjeras que mantengan vínculos comerciales o financieros con entidades cubanas consideradas estratégicas por Washington.
Como resultado, el banco extranjero optó por suspender sus operaciones para evitar posibles penalizaciones económicas y restricciones en el sistema financiero estadounidense.
Impacto para turistas y ciudadanos cubanos
La salida de Visa y Mastercard representa un problema importante para la economía cubana debido a la dependencia que tienen diversos sectores de los pagos internacionales.
A partir del 6 de junio, las operaciones realizadas mediante estas tarjetas dejarán de ser procesadas dentro del sistema administrado por Fincimex, limitando la capacidad de Cuba para recibir ingresos provenientes de la comercialización de bienes y servicios pagados mediante estas plataformas internacionales.
La medida podría afectar especialmente al turismo, una de las principales fuentes de divisas para la isla. Muchos visitantes internacionales utilizan tarjetas Visa y Mastercard para pagar hospedaje, alimentos, transporte y otros servicios durante su estancia.
Además, diversos comercios y negocios que dependen de pagos electrónicos internacionales deberán buscar mecanismos alternativos para continuar operando.
Las alternativas que seguirá utilizando Cuba
Las autoridades cubanas señalaron que continuarán funcionando otros mecanismos de pago dentro del país.
Entre ellos destacan las tarjetas nacionales Clásica y Tropical, además de sistemas internacionales como Mir, respaldado por Rusia, y UnionPay, de origen chino. Estas plataformas se han convertido en alternativas cada vez más utilizadas por países que enfrentan restricciones dentro del sistema financiero dominado por instituciones occidentales.
Sin embargo, especialistas advierten que ninguna de estas opciones posee actualmente el alcance global ni la penetración internacional de Visa y Mastercard, que concentran gran parte de las transacciones electrónicas a nivel mundial.
La presión económica sobre Cuba aumenta
La suspensión de los servicios financieros ocurre en medio de una ofensiva más amplia de sanciones impulsada por Estados Unidos.
Durante las últimas semanas, diversas compañías extranjeras han reducido o cancelado operaciones en Cuba para evitar exponerse a las nuevas restricciones estadounidenses. Entre ellas se encuentran cadenas hoteleras, empresas de transporte, operadores financieros y otras compañías vinculadas al sector turístico.
La administración Trump sostiene que estas medidas buscan presionar al Gobierno cubano para impulsar cambios políticos y económicos. Por su parte, las autoridades de la isla califican las sanciones como una estrategia de «asfixia económica» que afecta directamente a la población.
Un nuevo golpe para una economía ya debilitada
La salida de Visa y Mastercard llega en un momento especialmente complejo para Cuba. El país enfrenta problemas estructurales relacionados con el abastecimiento de productos básicos, generación eléctrica, acceso a divisas y recuperación del turismo internacional.
Analistas consideran que la pérdida de acceso a dos de las principales redes de pagos del mundo podría incrementar aún más el aislamiento financiero de la isla y dificultar la llegada de recursos provenientes del exterior.
A partir del 6 de junio, Cuba deberá apoyarse en sistemas alternativos para mantener parte de sus operaciones financieras internacionales. Mientras tanto, el impacto real de esta medida comenzará a medirse en sectores clave como turismo, comercio y servicios, pilares fundamentales para una economía que atraviesa uno de los periodos más difíciles de las últimas décadas.












