
La publicidad en México enfrenta un problema cada vez más evidente: la desconexión con las personas. Un estudio reciente de la consultora Quiddity reveló que nueve de cada diez mexicanos no se sienten representados por los anuncios y campañas que consumen diariamente.
La investigación, titulada “Generaciones Z y Silver: ¿Opuestos complementarios?”, analizó el comportamiento de más de 3,200 personas en México y Latinoamérica y concluyó que muchas marcas continúan construyendo campañas basadas en estereotipos, dejando de lado las necesidades y aspiraciones reales de los consumidores.
La Generación Z es más ambiciosa de lo que creen las marcas
Uno de los hallazgos más importantes del estudio contradice la idea de que los jóvenes buscan trabajar menos o evitar responsabilidades laborales.
Según Quiddity, la Generación Z mexicana —jóvenes entre 18 y 27 años— muestra una fuerte orientación hacia:
- Crecimiento profesional
- Desarrollo económico
- Estabilidad laboral
- Construcción de patrimonio
El reporte señala que este grupo es incluso más ambicioso que generaciones anteriores, desmontando narrativas como el llamado Quiet Quitting.
Sin embargo, las marcas continúan representando a este sector únicamente desde tendencias virales, entretenimiento o consumo rápido, ignorando temas como aspiración profesional, independencia financiera o estabilidad.
La Generación Silver también rompe estereotipos
El estudio también pone atención en la llamada Generación Silver, integrada por personas entre 50 y 70 años.
Lejos de la imagen de consumidores alejados de la tecnología, el análisis muestra que este sector mantiene hábitos digitales mucho más activos de lo que muchas campañas publicitarias consideran.
Además, se trata de un grupo con alto interés en consumo, bienestar y participación digital, convirtiéndose en un mercado con gran potencial que sigue siendo poco atendido por muchas empresas.
Qué valoran hoy los consumidores mexicanos
Otro de los cambios detectados tiene relación con la forma en que las personas toman decisiones de compra.
La lealtad hacia las marcas perdió peso frente a factores más prácticos y económicos. Actualmente, las prioridades de consumo en México son:
- Accesibilidad y descuentos
- Relación calidad-precio
- Utilidad real del producto
En contraste, la reputación de marca ya no representa un factor decisivo para la mayoría de consumidores.
La desconfianza digital también impacta a las marcas
El entorno digital ha complicado aún más la relación entre empresas y consumidores.
El estudio detectó que el 74% de los usuarios latinoamericanos teme no poder distinguir entre información real y contenido falso en internet.
Este escenario ha provocado una creciente exigencia de transparencia, autenticidad y mensajes más claros por parte de las audiencias.
Publicidad desconectada de la realidad
Para Quiddity, el problema no es únicamente creativo, sino estratégico.
Las campañas continúan apostando por modelos aspiracionales poco realistas mientras los consumidores buscan mensajes más cercanos a su contexto económico, emocional y social.
El resultado es una publicidad que muchas veces se siente lejana, genérica y desconectada de la vida cotidiana.












