
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) documentó en 2025 el mayor número de violaciones graves contra niños desde que comenzó a elaborar este tipo de informes hace casi tres décadas. El reporte anual sobre Niños y Conflictos Armados reveló más de 38 mil violaciones graves verificadas, que afectaron a más de 24 mil menores de edad en distintas zonas de guerra alrededor del mundo. Los territorios palestinos ocupados e Israel encabezaron la lista de casos registrados, seguidos por conflictos en países como República Democrática del Congo, Somalia, Nigeria y Haití.
El informe advierte que los niños continúan siendo una de las poblaciones más vulnerables en los conflictos armados contemporáneos, enfrentando asesinatos, mutilaciones, secuestros, reclutamiento forzado, violencia sexual y ataques contra escuelas y hospitales. La ONU calificó la situación como una crisis sin precedentes para la infancia en contextos de guerra.
La ONU reporta niveles históricos de violencia infantil
Según el documento presentado por el secretario general de la ONU, António Guterres, las violaciones graves contra menores aumentaron significativamente durante el último año, alcanzando el nivel más alto desde que comenzó el monitoreo global en 1996. El organismo verificó más de 38 mil incidentes relacionados con conflictos armados, una cifra que refleja el deterioro de la seguridad infantil en distintas regiones del mundo.
Entre los abusos documentados se encuentran asesinatos, lesiones permanentes, secuestros, reclutamiento de menores para actividades militares, violencia sexual y ataques contra instalaciones educativas y sanitarias. La ONU también expresó preocupación por el creciente uso de armamento explosivo en zonas densamente pobladas, donde los niños suelen ser las principales víctimas.
El informe subraya que las consecuencias de estos conflictos trascienden las cifras de víctimas mortales, ya que millones de niños enfrentan desplazamiento, traumas psicológicos y la interrupción de su educación.
Israel y Palestina concentran el mayor número de casos
La ONU identificó a Israel y los territorios palestinos ocupados como el escenario con más violaciones graves verificadas contra menores durante el periodo analizado. El reporte atribuye miles de incidentes a las fuerzas israelíes y también documenta abusos cometidos por Hamás y otros grupos armados palestinos.
De acuerdo con los datos presentados, se verificaron miles de casos relacionados con muertes, lesiones, detenciones y ataques que afectaron directamente a niños palestinos e israelíes. La ONU expresó una especial preocupación por el impacto de las operaciones militares en Gaza y por el aumento de la violencia en Cisjordania.
El organismo internacional recordó que tanto fuerzas estatales como grupos armados tienen la obligación de proteger a la población infantil conforme al derecho internacional humanitario.
Los ataques contra escuelas también aumentan
Además de los daños físicos, la ONU alertó sobre el incremento de ataques contra instalaciones educativas. Informes internacionales documentaron un crecimiento cercano al 40% en agresiones dirigidas a escuelas, universidades y personal educativo durante los últimos años.
Las consecuencias van más allá de la destrucción de infraestructura. En numerosos países, los ataques han provocado la suspensión de clases, desplazamientos masivos y la pérdida de oportunidades educativas para millones de niños y adolescentes.
La ONU y diversas organizaciones humanitarias han insistido en la necesidad de proteger los espacios educativos, considerados fundamentales para garantizar el bienestar y la recuperación de las comunidades afectadas por la guerra.
La infancia enfrenta riesgos cada vez más complejos
El informe destaca que los menores no solo sufren los efectos directos de los combates. También enfrentan reclutamiento forzado, violencia sexual, explotación, desplazamiento y separación familiar. En muchos casos, los niños permanecen expuestos a estas amenazas durante años debido a la prolongación de los conflictos.
La ONU advirtió además sobre el impacto psicológico de la violencia prolongada. Organismos internacionales han señalado que millones de niños que viven en zonas de guerra presentan síntomas de ansiedad, estrés postraumático, depresión y otras afectaciones relacionadas con la exposición constante a la violencia.
Los especialistas consideran que estos efectos pueden extenderse durante décadas y afectar el desarrollo social, educativo y económico de generaciones enteras.
La ONU pide reforzar la protección de los menores
Ante el aumento de los abusos, Naciones Unidas llamó a gobiernos, fuerzas armadas y grupos armados a cumplir estrictamente las normas internacionales destinadas a proteger a los niños en contextos de guerra. El organismo también pidió fortalecer los mecanismos de monitoreo y rendición de cuentas para quienes cometan violaciones contra menores.
El secretario general António Guterres expresó su preocupación por la magnitud de los casos registrados y reiteró que los niños no deben convertirse en víctimas de los conflictos armados. Asimismo, insistió en la necesidad de garantizar el acceso humanitario, la protección de escuelas y hospitales, y la atención integral a los menores afectados.
El informe concluye que la protección de la infancia debe mantenerse como una prioridad internacional, especialmente en un contexto donde los conflictos armados continúan expandiéndose y generando consecuencias cada vez más graves para millones de niños alrededor del mundo.












