
Las nuevas gafas inteligentes de Meta enfrentan una campaña internacional de críticas por el riesgo de grabar a personas sin su autorización. Los dispositivos permiten tomar fotografías, filmar videos, escuchar música e interactuar con inteligencia artificial desde una montura similar a unos lentes convencionales.
El colectivo británico Everyone Hates Elon intervino anuncios de la marca con mensajes que presentan el producto como una herramienta de vigilancia. Una de las acciones modificó la publicidad protagonizada por Kylie Jenner, cuyo modelo se comercializa en España por 419 euros (8 mil 350 pesos mexicanos).
Instagram restringirá contenidos de acoso
La controversia también alcanzó a Instagram. Adam Mosseri, responsable de la plataforma, anunció que se prohibirán videos grabados con estos dispositivos cuando muestren acoso a desconocidos.
Entre los contenidos señalados aparecen bromas humillantes a trabajadores y grabaciones de mujeres abordadas sin saber que están siendo filmadas. La medida limitará su publicación en Instagram, pero no impedirá que las gafas continúen captando ese material ni garantiza que no sea compartido en otras redes.
Meta sostiene que todas sus gafas incorporan una luz LED que parpadea cuando se activa la cámara. La empresa afirma que el indicador no puede deshabilitarse y que el dispositivo deja de grabar cuando detecta que ha sido cubierto o dañado. Sin embargo, investigadores han identificado comunidades dedicadas a buscar métodos para ocultarlo.
Datos sensibles podrían terminar bajo revisión humana
Otra preocupación se relaciona con el tratamiento del material captado. Una investigación de medios suecos citada por El País reveló que trabajadores de una empresa ubicada en Kenia revisaron grabaciones procedentes de las gafas, incluidas escenas íntimas, personas desnudas y tarjetas bancarias expuestas accidentalmente.
Los temores podrían crecer si Meta desarrolla sistemas de detección permanente. Esta tecnología permitiría registrar audio y tomar fotografías periódicamente para alimentar asistentes personales capaces de recordar conversaciones, objetos y actividades del usuario.
Meta mantiene su apuesta pese a la polémica
Aunque enfrenta recelos, el producto conserva un fuerte desempeño comercial. Durante 2025 se vendieron alrededor de siete millones de unidades, según los datos recogidos por el medio.
Especialistas consideran necesario actualizar las normas sobre cámaras y micrófonos portátiles, además de establecer límites sobre cuándo pueden utilizarse y cómo debe procesarse el contenido de terceros. El reto para Meta será demostrar que la utilidad de sus gafas puede avanzar sin convertir a quienes rodean al usuario en participantes involuntarios de una grabación.












