
La renovación de la Línea 2 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México se convirtió en una de las principales obras de movilidad impulsadas rumbo al Mundial 2026. Sin embargo, el proyecto enfrentó diversos contratiempos que obligaron al Gobierno capitalino a posponer en dos ocasiones la entrega oficial de los trabajos encabezados por la administración de Clara Brugada.
La Línea 2, que conecta Tasqueña con Cuatro Caminos y moviliza diariamente a cientos de miles de usuarios, fue considerada una pieza clave dentro de la estrategia de transporte para facilitar el acceso al Estadio Azteca y a distintos puntos de la capital durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. Por ello, los retrasos generaron inquietud entre usuarios y especialistas en movilidad.
Las obras comenzaron con retraso por falta de recursos
Una de las razones que explicó la propia jefa de Gobierno para justificar el desfase en el calendario fue la incertidumbre relacionada con la liberación de recursos económicos destinados a la obra.
Según declaró Clara Brugada, el proyecto no pudo arrancar conforme a lo planeado debido a que las autoridades capitalinas esperaron la confirmación de los fondos necesarios antes de iniciar los trabajos. La mandataria sostuvo que una vez garantizado el financiamiento, las obras comenzaron de manera inmediata para cumplir con los compromisos establecidos rumbo al Mundial.
Este retraso inicial redujo considerablemente el margen de maniobra para concluir los trabajos dentro de las fechas originalmente previstas, obligando a acelerar las labores de rehabilitación y modernización en varias estaciones de la línea azul.
La CNTE provocó la primera reprogramación oficial
El primer aplazamiento ocurrió el 9 de junio, cuando estaba prevista una ceremonia oficial de entrega de las obras en la terminal Tasqueña. Sin embargo, la agenda fue modificada de último momento debido a las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) sobre Calzada de Tlalpan.
La Jefatura de Gobierno informó que las protestas afectaron la logística del evento, por lo que el recorrido programado por las instalaciones remodeladas tuvo que ser suspendido. La decisión se tomó apenas dos días antes de la inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México.
El ajuste generó incertidumbre entre los usuarios sobre el estado real de la obra y si la línea se encontraba completamente lista para atender la demanda extraordinaria derivada del torneo internacional.
Los trabajos continuaron incluso después del Mundial
Aunque las autoridades habían prometido concluir la remodelación antes del inicio de la Copa del Mundo, diversas estaciones continuaron registrando trabajos pendientes durante los días posteriores a la inauguración del torneo.
Reportes periodísticos documentaron la presencia de trabajadores laborando a marchas forzadas en estaciones como Hidalgo, donde todavía podían observarse materiales de construcción, áreas intervenidas y trabajos de acabados mientras la línea seguía operando para los usuarios.
Asimismo, algunas estaciones permanecieron cerradas temporalmente. Chabacano continuó fuera de servicio debido a los trabajos relacionados con la Calzada Flotante de Tlalpan, mientras que Zócalo/Tenochtitlan suspendió operaciones por la instalación del FIFA Fan Fest en la Plaza de la Constitución.
La modernización incluyó estaciones estratégicas
La intervención contempló la renovación de estaciones clave como Tasqueña, Nativitas, Portales, Xola, Viaducto, San Antonio Abad, Pino Suárez, Hidalgo, Bellas Artes y Revolución, entre otras. Los trabajos incluyeron mejoras en imagen urbana, iluminación, sistemas técnicos y equipamiento de servicio.
Además de la remodelación visual, el proyecto contempló modernización de infraestructura eléctrica, sistemas de señalización, drenaje, mantenimiento de vías y ampliación de la capacidad operativa mediante la incorporación de más trenes.
Las autoridades capitalinas han defendido que estas obras forman parte de una estrategia de largo plazo y que los beneficios permanecerán para los habitantes de la ciudad una vez concluido el Mundial 2026.
La entrega oficial finalmente se concretó
Tras los ajustes en la agenda y la conclusión de diversas intervenciones pendientes, el Gobierno de la Ciudad de México programó finalmente la entrega oficial de las obras para el 17 de junio. La ceremonia marcó el cierre formal de uno de los proyectos de movilidad más importantes realizados en la capital con motivo de la Copa Mundial.
Pese a los retrasos, la Línea 2 se mantuvo como una de las principales rutas de acceso para miles de aficionados que asistieron a los partidos celebrados en el Estadio Azteca y otros eventos vinculados al torneo internacional.
Los aplazamientos evidenciaron los retos que enfrenta la ejecución de grandes proyectos de infraestructura en una ciudad con alta demanda de movilidad, pero también reflejaron la presión por concluir obras estratégicas antes de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.












