
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, enfrentará un juicio en ausencia por presunta trata agravada de personas, proceso que iniciará este lunes 11 de mayo de 2026 en la ciudad de Tarija.
La Fiscalía boliviana acusa al exmandatario de haber sostenido una relación con una menor de edad durante su etapa como presidente, caso que ha generado fuerte tensión política y jurídica en Bolivia.
El juicio ocurre en medio de una creciente confrontación entre Morales y el gobierno de Luis Arce, además de una profunda división dentro del Movimiento al Socialismo (MAS).
Evo Morales no acudirá al juicio en Tarija
El Tribunal Departamental de Justicia de Tarija confirmó que la audiencia de apertura quedó programada para este lunes a las 8:20 horas locales.
Sin embargo, la defensa del exmandatario adelantó que Morales no asistirá al proceso judicial debido a que considera que no fue notificado correctamente.
“No se ha notificado al hermano Evo Morales cumpliendo el procedimiento”, declaró el abogado Wilfredo Chávez, integrante de su equipo legal.
Los abogados también denunciaron que el proceso forma parte de una supuesta persecución política impulsada por sectores adversarios al exgobernante.
El tribunal indicó que las notificaciones fueron realizadas mediante edictos y aseguró que se cumplieron las formalidades legales necesarias para iniciar el juicio.
La Fiscalía acusa a Morales por relación con una menor
Según la investigación del Ministerio Público boliviano, Evo Morales habría mantenido una relación con una adolescente de 15 años durante 2015, cuando todavía ocupaba la presidencia de Bolivia.
La Fiscalía sostiene que de esa relación nació una hija en 2016.
Además, las autoridades investigan si los padres de la menor habrían recibido beneficios a cambio de consentir la relación con el entonces mandatario.
El caso está tipificado como presunta trata agravada de personas y forma parte de una investigación abierta formalmente desde 2024.
La Fiscalía informó recientemente que reunió más de 170 pruebas documentales y testimoniales para sostener la acusación en el juicio oral.
Morales permanece atrincherado en Cochabamba
Desde octubre de 2024, Evo Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, región considerada uno de sus principales bastiones políticos y sindicales.
Las autoridades bolivianas mantienen vigente una orden de captura contra el expresidente debido a que no acudió previamente a distintas audiencias relacionadas con el caso.
En meses anteriores, simpatizantes de Morales bloquearon carreteras y realizaron vigilias para impedir el ingreso de fuerzas policiales a la zona.
Los sectores afines al exmandatario continúan organizados en la región para evitar una posible detención.
Morales ha insistido en que las acusaciones forman parte de una “guerra sucia” en su contra y niega haber cometido delitos.
El caso aumenta la crisis política en Bolivia
El juicio contra Evo Morales ocurre en uno de los momentos más delicados para la política boliviana desde la ruptura interna del MAS entre el bloque afín a Morales y el sector cercano al presidente Luis Arce.
Además del proceso judicial, Morales quedó políticamente debilitado tras ser inhabilitado para buscar nuevamente la presidencia luego de que el Tribunal Constitucional boliviano eliminara la reelección indefinida.
Durante los últimos meses, Bolivia también enfrentó protestas sindicales, crisis económica y confrontaciones políticas internas.
Analistas consideran que el juicio podría profundizar todavía más la polarización política dentro del país andino.
Mientras tanto, el proceso judicial contra Morales mantiene atención internacional debido a la relevancia histórica y política del expresidente dentro de América Latina.
Evo Morales sigue siendo una figura clave en América Latina
Evo Morales gobernó Bolivia entre 2006 y 2019 y se convirtió en uno de los líderes más influyentes de la izquierda latinoamericana durante las últimas décadas.
Tras su salida del poder en 2019, Morales recibió asilo político en México y posteriormente permaneció en Argentina antes de regresar a Bolivia en 2020.
Su trayectoria política estuvo marcada por reformas económicas, nacionalizaciones y fuerte respaldo de movimientos indígenas y sindicales.
Sin embargo, también enfrentó cuestionamientos relacionados con intentos de reelección indefinida, acusaciones de fraude electoral y conflictos políticos internos.
Ahora, el histórico dirigente boliviano enfrenta uno de los procesos judiciales más complejos y delicados de toda su carrera política.












