
Las comunidades de proximidad están ganando terreno como una nueva forma de entender la vivienda, el bienestar y la vida cotidiana. Inspiradas en el concepto internacional de las “ciudades de 15 minutos”, estas propuestas buscan que las personas puedan acceder a servicios, deporte, educación, naturaleza, gastronomía y espacios de encuentro cerca de su hogar.
De acuerdo con Grupo E2, esta tendencia responde a una transformación urbana que comenzó a tomar fuerza tras la pandemia, cuando millones de personas replantearon la manera en que usan su tiempo y se relacionan con su entorno.
De las ciudades de 15 minutos a nuevos modelos residenciales
La idea de la “ciudad de 15 minutos”, desarrollada por el urbanista Carlos Moreno, propone que una persona pueda resolver la mayoría de sus necesidades cotidianas en 15 minutos o menos, caminando o en bicicleta desde su casa.
Este modelo ha sido adoptado por ciudades como París, Melbourne, Shanghái y Portland. Aunque surgió para grandes centros urbanos, su influencia ahora llega a comunidades residenciales en mercados de Estados Unidos, Europa y América Latina.
La demanda actual apunta a entornos que integren vivienda, áreas verdes, actividades recreativas, infraestructura deportiva, servicios y espacios de convivencia dentro de un mismo ecosistema.
Bienestar y cercanía, nuevos factores de decisión
Durante años, las decisiones inmobiliarias se concentraron en ubicación y metros cuadrados. Sin embargo, Grupo E2 señala que las familias hoy valoran cada vez más el tiempo, la cercanía y la posibilidad de reducir traslados largos.
“Durante muchos años las decisiones estuvieron centradas en la ubicación y los metros cuadrados. Hoy observamos una valoración creciente del tiempo, del bienestar y de la posibilidad de acceder a experiencias cotidianas sin necesidad de grandes desplazamientos”, afirmó Adrián Saraco, CEO de Grupo E2.
El trabajo híbrido, la búsqueda de calidad de vida y el interés por actividades deportivas y recreativas impulsan esta nueva generación de comunidades.
La vivienda ya no se analiza de forma aislada
Las familias ya no evalúan únicamente una propiedad. También consideran cómo será su rutina, cuánto tiempo dedicarán a trasladarse y qué actividades estarán disponibles para cada integrante del hogar.
En este contexto, ganan relevancia desarrollos que integran espacios verdes, propuestas gastronómicas, actividades náuticas, instituciones educativas y servicios cercanos.
Para Saraco, “la calidad de vida pasó a ser un factor central en la decisión”, lo que confirma que el mercado residencial evoluciona hacia modelos más integrados.
Una tendencia que seguirá creciendo
Grupo E2 considera que esta transformación continuará consolidándose en los próximos años, acompañada por una mayor valoración del bienestar, las experiencias y la construcción de comunidades más conectadas.
La evolución va de desarrollos centrados únicamente en la vivienda hacia entornos donde la cercanía, la vida diaria y la experiencia comunitaria ocupan un lugar central.












