
El ciclo escolar 2026-2027 inicia este 31 de agosto en México con un desafío adicional para estudiantes, familias y autoridades: el crecimiento del bullying escolar. De acuerdo con cifras citadas por organizaciones y autoridades, 8 de cada 10 estudiantes enfrentan este fenómeno y 28 millones de menores presentan algún riesgo relacionado con el acoso.
El calendario de la Secretaría de Educación Pública (SEP) contempla 185 días efectivos de clase y concluirá el 9 de julio de 2027.
Denuncias por bullying aumentaron 205%
El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia reportó que las denuncias formales por acoso escolar aumentaron 205% durante los últimos cinco años. Bullying Sin Fronteras señala que México presenta la mayor incidencia a nivel mundial.
La secundaria concentra 45% de los casos, mientras que 60.9% de las agresiones documentadas ocurre dentro de los salones de clases, según estadísticas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y Bullying Sin Fronteras.
Ciberacoso e inteligencia artificial amplían los riesgos
El bullying ya no se limita a agresiones físicas. El acoso digital mediante redes sociales ha ganado terreno e incluye páginas anónimas en Instagram utilizadas para exhibir, difamar o amenazar estudiantes, además de suplantación de identidad y videos falsos creados con inteligencia artificial.
La Encuesta Nacional sobre Discriminación identifica agresiones verbales y psicológicas relacionadas principalmente con peso corporal, tono de piel, orientación sexual y condición socioeconómica.
Qué hacer ante un caso de acoso escolar
Las autoridades recomiendan escuchar al menor, documentar los hechos y acudir con los directivos de la escuela para solicitar intervención. La SEP mantiene canales confidenciales de denuncia mediante los teléfonos 800 1122 676 y 55 36 01 75 94.
EDUCATEL también brinda atención en el 55 36 01 75 99 para Ciudad de México y en el 800 2886 6688 para el interior del país. Las denuncias pueden ser anónimas.
Especialistas recomiendan fortalecer la comunicación familiar, supervisar el uso de redes sociales, fomentar la empatía y promover el respeto a la diversidad, mientras las escuelas deben actualizar protocolos y capacitar a docentes para detectar diferentes formas de violencia.












