
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, salió en defensa de la llamada “ajolotización”, concepto que identifica las intervenciones urbanas realizadas en distintos espacios públicos con el uso del color morado y figuras de ajolotes, principalmente en infraestructura vinculada con la preparación rumbo al Mundial 2026. La mandataria aseguró que estas acciones no incumplen normas de señalética ni de seguridad vial y rechazó las críticas que surgieron en redes sociales y sectores de oposición.
La controversia creció luego de que diversos puentes, bajopuentes, luminarias, muros, transporte público y espacios intervenidos mostraran una nueva imagen visual basada en tonos morados y elementos inspirados en el anfibio emblemático de Xochimilco. Esta transformación urbana comenzó a extenderse especialmente en zonas relacionadas con la ruta mundialista de la capital.
Brugada afirmó que el proyecto forma parte de una estrategia de urbanismo táctico y recuperación del espacio público, negando que se trate únicamente de acciones estéticas o superficiales.
El ajolote y el color morado, símbolos con carga social e identitaria
Durante una conferencia pública, la mandataria explicó que el uso del color morado tiene un significado relacionado con la lucha histórica por los derechos de las mujeres, mientras que el ajolote fue elegido por representar una especie endémica del Valle de México y un elemento de identidad chilanga.
“Lo morado no es cualquier color”, explicó Brugada al defender la elección cromática de las nuevas intervenciones urbanas. También destacó que el ajolote busca reivindicar el patrimonio natural y cultural de la ciudad.
La administración capitalina incluso ha integrado esta imagen en diversos elementos relacionados con el Mundial 2026, incluyendo tarjetas del Metro, señalización temática, placas conmemorativas y la mascota Ajologol, presentada como emblema de la sede capitalina para el torneo internacional.
Brugada acusa campaña de desprestigio y defiende obras de su administración
La jefa de Gobierno consideró que las críticas forman parte de una “campaña para desacreditar” a su administración, especialmente aquellas que afirman que el gobierno únicamente se ha concentrado en pintar espacios públicos. Según explicó, actualmente existen alrededor de 2 mil obras en desarrollo en la ciudad.
Entre las acciones mencionadas por la mandataria aparecen la renovación de escuelas, ampliaciones de infraestructura, nuevas líneas de movilidad y proyectos de electromovilidad. Además, funcionarios de Obras señalaron que las intervenciones visuales respetan criterios del Manual de Dispositivos para el Control del Tránsito y disposiciones técnicas como la NOM-034, manteniendo colores reglamentarios donde son obligatorios.
El debate también abrió discusiones sobre imagen urbana, prioridades presupuestales y conservación ambiental, particularmente por el simbolismo del ajolote, especie asociada a los ecosistemas de Xochimilco y considerada uno de los íconos biológicos más importantes de la capital.
Mientras continúan las críticas y respaldos, la “ajolotización” se mantiene como uno de los proyectos visuales más comentados en la recta final rumbo al Mundial 2026.












