
ChatGPT acaba de ampliar sus funciones de compras con una herramienta que permite probar virtualmente ropa y accesorios utilizando una fotografía personal. La función, llamada Try On, genera una imagen en la que el usuario puede visualizar cómo podría verse una prenda antes de comprarla.
La novedad simplifica uno de los problemas más comunes al comprar ropa por internet: imaginar cómo quedará una determinada pieza. Sin embargo, para utilizarla es necesario proporcionar una selfie o una fotografía de cuerpo completo, lo que vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta cada vez más relevante: ¿qué ocurre con las imágenes personales que se suben a una plataforma de inteligencia artificial?
¿Cómo funciona el probador virtual de ChatGPT?
La función aparece como un botón de «Probar» dentro de determinados resultados de productos de ropa y accesorios.
El usuario puede seleccionar una prenda, subir una selfie o una fotografía de cuerpo completo y obtener una imagen generada por IA en la que aparece utilizando ese artículo.
También es posible cargar directamente una fotografía de una prenda, incluso una captura de pantalla de una tienda en línea, y pedir a ChatGPT que genere una representación de cómo podría verse sobre la persona.
La herramienta utiliza ChatGPT Images 2.5, el modelo de generación y edición de imágenes de OpenAI que la compañía describe como capaz de producir iluminación más natural, texturas más detalladas y seguir instrucciones de edición con mayor precisión.
La imagen generada no garantiza cómo quedará realmente la ropa
Aunque el resultado puede ser bastante realista, OpenAI advierte que las imágenes del probador virtual son una representación y pueden no coincidir exactamente con la apariencia del usuario o con el producto real.
Esto es particularmente importante al momento de comprar ropa.
Una imagen generada por IA no sustituye las medidas de una prenda ni permite determinar con absoluta precisión cómo se ajustará al cuerpo. OpenAI recomienda revisar las medidas, los detalles del producto y las políticas de devolución del vendedor antes de realizar una compra.
¿Qué pasa con las fotos que subes?
Aquí aparece uno de los aspectos más importantes de la nueva función.
OpenAI señala que las fotografías de referencia utilizadas para futuros probadores pueden guardarse para que el usuario no tenga que volver a subirlas cada vez. Estas imágenes pueden administrarse desde Configuración, Personalización y Fotos de referencia, donde es posible cambiarlas o eliminarlas.
Sin embargo, la política de datos de OpenAI establece que, en los servicios para consumidores como ChatGPT, el contenido enviado por los usuarios puede utilizarse para mejorar los modelos, dependiendo de las configuraciones de datos de cada cuenta. Esto incluye contenido como imágenes y archivos.
Por eso, la privacidad no depende únicamente de la existencia del probador virtual, sino también de las opciones de datos que tenga activadas cada usuario.
¿Se pueden excluir las imágenes del entrenamiento?
Sí.
OpenAI permite que los usuarios de servicios para consumidores opten por no participar en el uso de su contenido para mejorar los modelos.
La compañía también ofrece los chats temporales. Según OpenAI, estas conversaciones se eliminan automáticamente, no se incorporan a la memoria de ChatGPT y no se utilizan para entrenar los modelos.
Esto significa que antes de utilizar una fotografía personal conviene revisar las opciones de privacidad de la cuenta, especialmente si la imagen contiene información que el usuario considera sensible.
¿Quién puede acceder a las imágenes?
OpenAI indica que una cantidad limitada de personal autorizado y proveedores de servicios puede acceder al contenido de los usuarios cuando sea necesario para cuestiones como investigar abusos o incidentes de seguridad, proporcionar soporte, resolver problemas del servicio, atender asuntos legales o mejorar el rendimiento de los modelos cuando el usuario no haya optado por excluirse.
La compañía afirma que estos accesos están sujetos a controles técnicos, registros y restricciones basadas en la necesidad de conocer la información.
OpenAI también señala que no vende los datos de los usuarios.
El antecedente que vuelve relevante la discusión
Las dudas sobre el manejo de imágenes no aparecen en el vacío.
A finales de septiembre de 2026, OpenAI informó sobre incidentes relacionados con agentes de IA que involucraron la exposición de imágenes de usuarios. Reuters reportó que 53 imágenes fueron filtradas en uno de esos episodios, dentro de una serie de incidentes que la compañía comenzó a investigar.
El episodio es distinto de la función de probador virtual y no significa que las fotografías utilizadas específicamente para Try On vayan a hacerse públicas.
Sin embargo, sirve para entender por qué el manejo de imágenes personales se ha convertido en un tema especialmente sensible a medida que los servicios de IA incorporan más herramientas que requieren fotografías de los usuarios.
Una función cómoda que también requiere atención
El probador virtual de ChatGPT representa un paso más hacia una experiencia de compras integrada directamente en los asistentes de inteligencia artificial.
Además de probar prendas, ChatGPT puede ayudar a buscar productos a partir de fotografías, guardar artículos favoritos y encontrar piezas similares a partir de imágenes.
La comodidad tiene un intercambio claro: para obtener una representación personalizada, el usuario debe proporcionar una fotografía.
Por ello, antes de subir una imagen conviene revisar las configuraciones de privacidad, evitar fotografías que incluyan información personal innecesaria y recordar que el resultado generado es una simulación, no una garantía de ajuste.
La tecnología puede convertir el teléfono en un pequeño vestidor digital, pero la decisión de qué fotografías entran en ese vestidor sigue siendo del usuario.












