
El cansancio, la irritabilidad y la dificultad para concentrarse suelen relacionarse con el estrés, la falta de sueño o jornadas prolongadas. Sin embargo, una hidratación insuficiente también puede influir en estas manifestaciones y afectar el desempeño cotidiano.
Especialistas del International Chair for Advanced Studies on Hydration señalan que perder entre 1% y 2% del agua corporal puede alterar funciones cognitivas como la atención, la memoria y el estado de ánimo.
Hidratación y rendimiento cognitivo
El agua participa en diferentes procesos del organismo, incluida la comunicación neuronal. Mantener niveles adecuados de hidratación se relaciona con el aprendizaje, la memoria de corto plazo, la atención sostenida y la velocidad de respuesta.
“La hidratación suele asociarse principalmente con el rendimiento físico, pero también interviene en funciones cognitivas clave”, explicó Ximena Barajas, nutrióloga de Danone. La especialista agregó que beber agua durante el día contribuye al funcionamiento normal del organismo.
Cuánta agua necesita cada persona
No existe una cantidad única aplicable a toda la población. Los requerimientos cambian según la edad, el peso, la actividad física, la alimentación, las condiciones de salud y la temperatura ambiental.
Beber líquidos regularmente y observar señales como sed, boca seca u orina de color oscuro puede ayudar a prevenir una hidratación insuficiente. Durante el ejercicio, las altas temperaturas, la fiebre, el vómito o la diarrea, las necesidades pueden aumentar.
El cansancio puede tener diferentes causas
Tomar agua puede ayudar cuando los síntomas están relacionados con la falta de líquidos, pero no resuelve todas las causas de fatiga, irritabilidad o problemas de concentración. Estas señales también pueden aparecer por alteraciones del sueño, anemia, estrés, medicamentos u otros padecimientos.
Si las molestias son intensas, persistentes o están acompañadas de confusión, mareo, desmayo, taquicardia o reducción importante de la orina, se recomienda solicitar atención médica. La hidratación forma parte del autocuidado, pero no sustituye un diagnóstico profesional.












