
Las altas temperaturas que se han registrado en distintas regiones de México no solo han impactado el clima, también han propiciado la proliferación de insectos en hogares, especialmente moscas, que se hacen presentes en cocinas, patios y zonas donde hay residuos acumulados.
Especialistas explican que el calor extremo, combinado con la humedad, genera un entorno ideal para que estos insectos se reproduzcan con mayor rapidez y encuentren alimento con facilidad. El doctor Fernando de Jesús Carballo Méndez señala que el ciclo de vida de las moscas, que normalmente ronda los 30 días, puede reducirse hasta entre siete y diez días en condiciones de altas temperaturas, lo que acelera su aparición en grandes cantidades.
Además, elementos como restos de comida, frutas maduras, basura en descomposición y zonas húmedas —como fregaderos, coladeras o recipientes con agua estancada— funcionan como principales focos de atracción.
El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo advierte que la mosca doméstica puede ser portadora de bacterias como Salmonella, Listeria y Escherichia coli, las cuales pueden provocar enfermedades gastrointestinales si contaminan alimentos o superficies.
Plagas comunes durante las temporadas de calor en la CDMX
En zonas urbanas como Ciudad de México y su área conurbada, el aumento de temperatura también favorece la aparición de otras plagas. Investigaciones de la Universidad de Guadalajara indican que el calor acelera los ciclos biológicos de diversos insectos, lo que facilita su reproducción en periodos cortos.
Entre las plagas más frecuentes en temporadas de calor se encuentran:
- Cucarachas
- Ratas
- Moscas
- Mosquitos
- Chinches
- Arañas
- Ácaros
- Garrapatas
- Escorpiones
Si no se controlan a tiempo, estos organismos pueden representar un riesgo importante para la salud.

Cómo prevenir su aparición
Para evitar la proliferación de plagas, especialistas recomiendan mantener una higiene constante en el hogar y prestar atención a zonas oscuras o poco ventiladas donde puedan formarse nidos.
Algunas medidas clave incluyen:
- Evitar dejar restos de comida expuestos
- Mantener limpia la cocina y áreas comunes
- Sacar la basura de forma frecuente
- Reducir la humedad y reparar filtraciones
- Sellar grietas en paredes y pisos
- Evitar la acumulación de objetos
- Ventilar los espacios de manera constante
También se recomienda actuar de inmediato ante cualquier señal de infestación y, de ser necesario, acudir con un profesional en control de plagas para evitar que el problema se agrave.
El caso de las cucarachas
Durante las olas de calor, las cucarachas también incrementan su presencia en interiores. Las altas temperaturas aceleran su metabolismo y reproducción, lo que aumenta el riesgo de infestaciones. Además, su capacidad de adaptación les permite sobrevivir en distintos entornos.
El calor intensifica su actividad, especialmente por las noches, cuando salen en busca de agua y alimento. Al igual que las moscas, pueden transportar bacterias y contaminar superficies, por lo que es fundamental implementar medidas preventivas.
En este contexto, mantener el orden, la limpieza y el control de la humedad se vuelve clave para evitar que estas plagas se conviertan en un problema mayor durante la temporada de calor.












