
Xbox sorprendió al mercado en abril de 2026 al anunciar una reducción en el precio de Xbox Game Pass, una decisión que llega después de aumentos importantes en años recientes.
De acuerdo con reportes, el plan Game Pass Ultimate bajó de aproximadamente 29.99 a 22.99 dólares mensuales, mientras que la versión para PC también registró una disminución relevante.
Este ajuste responde a la presión de los usuarios, quienes habían señalado que el servicio se había vuelto demasiado costoso frente a su propuesta de valor.
“El precio era una barrera para los jugadores”, apuntan análisis del sector sobre el cambio estratégico impulsado por la nueva dirección de Xbox.
El sacrificio clave: adiós a Call of Duty desde el día uno
Sin embargo, la reducción de precio viene con un cambio importante que ha generado debate: los nuevos juegos de Call of Duty ya no estarán disponibles en Game Pass desde su lanzamiento.
En lugar de llegar el mismo día, como ocurrió con títulos recientes, las nuevas entregas de la franquicia se integrarán al catálogo hasta un año después de su estreno.
Esto marca un giro relevante en la estrategia de Xbox, ya que la inclusión de Call of Duty había sido uno de los grandes atractivos del servicio tras la compra de Activision Blizzard.
“Los títulos llegarán más tarde al catálogo”, resumen reportes especializados sobre el nuevo esquema.
Por qué Xbox tomó esta decisión
La razón detrás de este cambio es principalmente económica. Incluir lanzamientos AAA como Call of Duty desde el día uno representaba un costo elevado para el modelo de suscripción.
Algunos análisis indican que esta estrategia provocó pérdidas millonarias en ventas directas, lo que llevó a Microsoft a replantear su enfoque.
Además, la empresa busca equilibrar su ecosistema, evitando depender de una sola franquicia para atraer suscriptores.
“El modelo no era sostenible a largo plazo”, coinciden expertos sobre el ajuste.
Qué mantiene Game Pass pese a los cambios
A pesar de esta modificación, el servicio conserva varios de sus principales atractivos:
- Acceso a cientos de juegos en catálogo
- Lanzamientos “day one” de otros títulos (no Call of Duty)
- Juego en la nube y multiplataforma
- Beneficios adicionales como contenido extra
Xbox Game Pass, lanzado en 2017, sigue siendo uno de los servicios más importantes del gaming, con millones de usuarios activos en todo el mundo.
Reacciones: entre alivio y polémica
La comunidad gamer ha reaccionado de forma dividida. Por un lado, muchos usuarios celebran la reducción de precio, especialmente aquellos que no consumen Call of Duty.
Por otro, fans de la saga consideran que el cambio reduce el valor del servicio, ya que uno de los principales incentivos desaparece.
“Es un intercambio claro: pagas menos, pero recibes menos en lanzamientos premium”, señalan analistas.
Un cambio que redefine el futuro de Game Pass
La decisión de Xbox refleja un ajuste profundo en su estrategia: pasar de un modelo agresivo basado en grandes lanzamientos a uno más sostenible y diversificado.
Este movimiento podría marcar una nueva etapa para Game Pass, enfocada en equilibrio financiero y retención de usuarios, más que en apuestas costosas.
En 2026, el mensaje es claro: Game Pass sigue siendo fuerte, pero ya no lo apostará todo a Call of Duty.












