
El Sistema de Transporte Colectivo enfrenta afectaciones este viernes tras el inicio de un paro escalonado por parte de trabajadores sindicalizados, lo que ya impacta la operación en varias líneas y aumenta los tiempos de traslado para miles de usuarios.
Integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo señalaron que la medida responde a la falta de respuestas del Gobierno de la Ciudad de México a sus demandas laborales y operativas.
Ausentismo y falta de horas extra afectan la operación
El paro no implica la suspensión total del servicio, pero sí una reducción en la capacidad operativa.
Trabajadores explicaron que:
- Se registró ausentismo en áreas técnicas y operativas
- No se cubrieron turnos mediante horas extra
- Falta personal para el cambio de turnos
Las líneas más afectadas incluyen:
- Líneas 1, 2, 3, 7, 8, 9 y B
Esta situación ha provocado que no circule la totalidad de trenes programados, lo que impacta directamente en la frecuencia del servicio.
Usuarios reportan retrasos de hasta una hora
Las afectaciones ya se reflejan en la experiencia de los usuarios.
En la Línea 3 del Metro de la Ciudad de México, pasajeros reportan tiempos de espera de entre 40 minutos y más de una hora para recorrer apenas seis estaciones.
El Sistema de Transporte Colectivo Metro informó que existe alta afluencia y que se están implementando medidas como:
- Envío de trenes vacíos a estaciones con mayor demanda
- Agilización de salidas desde terminales
- Recomendaciones a usuarios para facilitar el abordaje
Aun así, la saturación persiste en varias líneas.
Un conflicto que vuelve a escalar
Este paro marca el primer acto de presión tras semanas de tensión entre el sindicato y las autoridades capitalinas.
Desde febrero, el sindicato había advertido posibles movilizaciones si no se atendían sus demandas, que incluyen:
- Mejores condiciones laborales
- Incremento en el presupuesto del sistema
- Atención a necesidades operativas
Aunque a finales de ese mes se anunciaron acuerdos que frenaron un paro previo, los trabajadores aseguran que estos no se concretaron.
En días recientes, el sindicato reiteró que no hubo avances reales, señalando que las mesas de diálogo no se tradujeron en soluciones concretas.
El paro escalonado no detiene por completo el servicio, pero sí expone la fragilidad operativa de uno de los sistemas de transporte más importantes de la ciudad.
Mientras continúan las negociaciones, el impacto inmediato lo resienten los usuarios: más tiempo de espera, mayor saturación y una movilidad que se vuelve cada vez más incierta.












