
El caso de doña Carlota volvió a colocarse en el centro del debate público. El Ministerio Público solicitó hasta 140 años de prisión para la mujer de 74 años, acusada de asesinar a presuntos invasores en Chalco, Estado de México, mientras que para sus hijos se plantean penas que podrían alcanzar los 210 años de cárcel.
Las autoridades argumentan que se trató de un homicidio con agravantes como ventaja y saña, mientras que la defensa sostiene que los hechos ocurrieron en un contexto de legítima defensa ante un posible despojo.
Penas solicitadas y cargos acumulados
Durante la audiencia realizada en los juzgados de Chalco, la Fiscalía presentó cargos por homicidio y tentativa de homicidio, lo que derivó en la acumulación de penas.
En este contexto:
- Para doña Carlota se solicitan hasta 140 años de prisión
- Para sus hijos, Eduardo “N” y Mariana “N”, hasta 210 años
- Los cargos incluyen agravantes por presunta ventaja y saña
La defensa de los implicados solicitó aplazar el proceso hasta el 20 de abril, con el objetivo de presentar pruebas que respalden su versión de los hechos.
Los hechos: un conflicto por propiedad
El caso se remonta al 1 de abril del año pasado, cuando doña Carlota acudió a una vivienda ubicada en la unidad habitacional ExHacienda Guadalupe, en Chalco.
De acuerdo con los reportes, la mujer descendió de un vehículo e ingresó al inmueble, donde ya se encontraban personas que presuntamente habían ocupado la propiedad.
En ese contexto, se registró un ataque con arma de fuego que dejó como saldo:
- Dos personas fallecidas: Esaú Márquez, de 51 años, y su hijo Justin Márquez, de 19
- Un menor de edad herido
Aunque la propiedad del inmueble fue acreditada por la familia, la Fiscalía sostiene que hubo un uso excesivo de la fuerza.
Legítima defensa o uso desproporcionado de la fuerza
El punto central del caso radica en la interpretación de los hechos. Mientras la defensa argumenta que se trató de un acto de legítima defensa ante un posible despojo, las autoridades consideran que la respuesta fue desproporcionada.
Este contraste será clave para la resolución judicial, ya que corresponderá al juez determinar si existieron elementos suficientes para justificar el uso de la fuerza en ese contexto.
Situación actual de doña Carlota
Actualmente, doña Carlota enfrenta el proceso bajo la medida de prisión domiciliaria, otorgada por un juez federal debido a su edad y condiciones de salud.
La mujer padece enfermedades como diabetes e hipertensión, y permanece bajo vigilancia mediante un brazalete electrónico, además de tener restricciones como la prohibición de salir del país.
El caso ha generado una discusión más amplia sobre los límites de la legítima defensa en México, especialmente en situaciones relacionadas con la ocupación ilegal de propiedades.
Más allá del proceso judicial, el caso de doña Carlota plantea una pregunta que sigue abierta: hasta dónde llega el derecho a defender un patrimonio y en qué momento esa defensa se convierte en un delito.












