
Una operación prolongada en el Estado de México desmanteló una red criminal que operaba desde call centers y combinaba fraude, robo de datos personales y venta de droga.
La llamada Operación Desconexión, ejecutada durante 46 días por autoridades estatales y federales, derivó en la detención de 102 personas y el aseguramiento de 67 inmuebles vinculados a esta estructura.
El alcance del operativo revela un modelo delictivo más complejo que el de una simple estafa telefónica.
Un esquema basado en engaño y presión
El núcleo de la operación estaba en los call centers instalados en municipios como Ecatepec, Naucalpan y Nezahualcóyotl.
Desde ahí, los operadores realizaban llamadas masivas haciéndose pasar por instituciones financieras o empresas de servicios. Utilizaban guiones previamente diseñados para generar urgencia y manipular a las víctimas:
- Reportes falsos de cargos no reconocidos
- Avisos de premios o beneficios inexistentes
- Supuestas entregas de paquetería
El objetivo era obtener datos sensibles o inducir transferencias inmediatas.
A la par, la red operaba centros de préstamo informales donde ofrecían créditos en efectivo o en especie bajo condiciones poco transparentes. Las tasas de interés superaban ampliamente los límites legales y, en caso de incumplimiento, la presión escalaba a amenazas directas o agresiones físicas.
Una red que combinaba varios delitos
Las investigaciones mostraron que el modelo no se limitaba a la extorsión.
Los llamados giros negros cumplían una doble función: servían como fachada para negocios aparentemente legales y, al mismo tiempo, como puntos de recolección de datos personales y distribución de droga.
Esta estructura permitía conectar distintas actividades ilícitas dentro de un mismo sistema:
- Obtención de información personal
- Extorsión telefónica y digital
- Venta de narcóticos
- Lavado de dinero
Además, las autoridades identificaron vínculos con delitos de mayor gravedad, como secuestro exprés y trata de personas, lo que amplía el impacto de la red más allá del fraude.
Aseguramientos y detenciones
El operativo permitió intervenir múltiples puntos de operación de forma simultánea.
Entre lo asegurado se encuentran:
- 67 inmuebles, incluidos call centers, centros de préstamo y puntos de venta
- Más de 2,800 equipos de cómputo
- Servidores, discos duros y dispositivos de almacenamiento
- Teléfonos celulares, chips y tokens bancarios
- Documentación con datos personales, identificaciones y guiones de extorsión
En total, fueron detenidas 102 personas, entre ellas ciudadanos mexicanos y extranjeros.
Hasta ahora, 50 de los implicados han sido vinculados a proceso con prisión preventiva, mientras que las autoridades migratorias revisan la situación legal de los extranjeros involucrados.
El impacto del operativo
Entre julio de 2025 y marzo de 2026, la fiscalía estatal registró más de mil denuncias por extorsión, la mayoría en modalidad indirecta, es decir, a distancia mediante herramientas tecnológicas.
La intervención buscó afectar la estructura completa de la red, no solo a los operadores.
Al desactivar los centros de llamadas, los puntos de captación de datos y los canales de distribución, las autoridades señalaron que se logró interrumpir el flujo que conectaba la obtención ilegal de información con la extorsión y otras actividades criminales.
Más que una serie de detenciones, el operativo apunta a desarticular un modelo que combinaba tecnología, manipulación y control territorial dentro de una misma red.












