SpaceX llegó a un acuerdo de financiamiento por aproximadamente 40 mil millones de dólares con una entidad administrada por Apollo Global Management para adquirir chips de inteligencia artificial y equipos de servidores. El convenio permitirá a la compañía de Elon Musk ampliar su infraestructura de cómputo sin comprar directamente todo el hardware desde el inicio.
El anuncio se realizó el 26 de octubre de 2026. Según la información divulgada por las empresas y los documentos regulatorios, la entidad vinculada con Apollo comprará los equipos y después los arrendará a SpaceX mediante contratos cuya duración será de poco más de cinco años.
La operación busca atender la creciente demanda de capacidad de procesamiento para desarrollar y operar sistemas de inteligencia artificial. También refleja la magnitud de las inversiones que requieren las empresas tecnológicas para asegurar procesadores avanzados y construir centros de datos.
¿Cómo funcionará el acuerdo entre SpaceX y Apollo?
El convenio contempla un arrendamiento financiero maestro con pagos de capital por alrededor de 40 mil millones de dólares. En lugar de adquirir directamente los chips y el equipo asociado, SpaceX tendrá acceso a ellos mediante contratos de arrendamiento conforme se realicen las entregas.
La operación aún debe cumplir determinadas condiciones para su cierre definitivo. Las empresas esperan completarla antes de que termine 2026, mientras que los arrendamientos comenzarían durante el primer semestre de 2027, cuando llegue el hardware.
El acuerdo está estructurado para distribuir los pagos durante varios años. Sin embargo, la tasa de interés definitiva todavía no se había determinado al momento del anuncio, por lo que el costo financiero total podría incluir cargos adicionales al monto de capital reportado.
Apollo encabeza la operación, mientras que Goldman Sachs participó como agente estructurador. También se anunciaron compromisos de inversión de fondos y cuentas administrados por BlackRock, Goldman Sachs Asset Management y KKR.
SpaceX utilizará chips de Nvidia para ampliar su capacidad de cómputo
El financiamiento está destinado a procesadores gráficos y equipos relacionados con centros de datos. En particular, el anuncio de Apollo señala que el hardware incluirá chips de la próxima generación NVIDIA Vera Rubin, diseñados para cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Estos procesadores permiten ejecutar tareas de gran demanda computacional, como entrenar modelos, generar respuestas y operar servicios de IA a gran escala. Su adquisición es importante para las compañías que buscan ampliar sus plataformas y ofrecer capacidad de procesamiento a clientes empresariales y usuarios.
SpaceX busca utilizar esta infraestructura para impulsar sus actividades de inteligencia artificial, incluidos Grok y sus servicios de cómputo en la nube. El plan forma parte de una expansión tecnológica que convive con sus negocios de lanzamientos espaciales y conectividad satelital.
La disponibilidad de chips avanzados se ha convertido en un factor estratégico para la industria. Además del costo de los procesadores, las empresas necesitan financiar servidores, instalaciones, energía y otros componentes para mantener operativos los centros de datos.
La inversión en inteligencia artificial eleva el gasto de SpaceX
El acuerdo se produce mientras SpaceX prepara una fuerte expansión de su infraestructura tecnológica. Reuters informó que la compañía prevé gastos de capital de entre 35 mil y 40 mil millones de dólares durante el cuarto trimestre de 2026, según declaraciones de su director financiero, Bret Johnsen.
La cifra muestra la escala de las inversiones que la empresa contempla para ampliar su capacidad. No obstante, el gasto proyectado para ese trimestre y el financiamiento de 40 mil millones son conceptos distintos: el primero corresponde a desembolsos de capital previstos, mientras que el segundo es un mecanismo de arrendamiento para obtener equipos.
Para SpaceX, diversificar las fuentes de financiamiento puede facilitar la adquisición de tecnología sin depender exclusivamente de préstamos tradicionales o de compras directas. Para los inversionistas, en cambio, las operaciones de esta magnitud también plantean preguntas sobre los costos, los plazos de recuperación y la demanda futura de servicios de inteligencia artificial.
El crecimiento del sector exige inversiones elevadas antes de que toda la capacidad instalada pueda convertirse en ingresos. Por eso, la expansión de los centros de datos se ha acompañado de un mayor escrutinio sobre la rentabilidad de los proyectos de IA.
¿Qué papel tiene Apollo Global Management?
Apollo Global Management es una firma de inversión que administra capital y participa en operaciones de financiamiento para empresas y proyectos de gran escala. En este caso, una entidad administrada por Apollo comprará el hardware y lo arrendará a SpaceX, con compromisos de otros participantes financieros.
El modelo permite que SpaceX acceda a los equipos a través de un esquema de arrendamiento, mientras que la entidad financiadora organiza los recursos para adquirirlos. La estructura también distribuye la participación entre distintos actores financieros, aunque las condiciones finales dependen de los documentos definitivos de la operación.
La transacción se suma a otras iniciativas de financiamiento vinculadas con la infraestructura de inteligencia artificial, un sector que necesita grandes cantidades de capital para adquirir procesadores y ampliar sus centros de datos.
Un acuerdo de gran escala para la carrera de la IA
El convenio por 40 mil millones de dólares refleja la competencia por asegurar capacidad de cómputo en un mercado donde los procesadores avanzados son esenciales para desarrollar modelos y ofrecer servicios de inteligencia artificial.
Para SpaceX, el reto será convertir la infraestructura adquirida en capacidad útil para sus servicios y sostener los costos de operación y arrendamiento. El tamaño del acuerdo no garantiza por sí mismo la rentabilidad de sus inversiones, que dependerá de la demanda, los ingresos y la eficiencia con que utilice los equipos.
El cierre definitivo está previsto antes de finalizar 2026, sujeto a las condiciones correspondientes, y los arrendamientos comenzarían con la entrega de los equipos en 2027. El avance de esta operación ofrecerá más detalles sobre cómo las grandes empresas tecnológicas están financiando la infraestructura necesaria para competir en el mercado de inteligencia artificial.






