La crisis climática está transformando la manera en que producimos y consumimos alimentos. En México, tres empresas buscan demostrar que elegir productos responsables puede contribuir a proteger el medio ambiente y mejorar las condiciones económicas de las comunidades productoras.
Bats’il Maya, Smart Fish y Sal de Aquí forman parte del catálogo de emprendimientos de impacto de Evolve, una iniciativa que promueve modelos comerciales enfocados en la sostenibilidad, el comercio justo y la conservación de prácticas tradicionales.
Bats’il Maya promueve el café orgánico y el comercio justo
La cooperativa Bats’il Maya trabaja con familias productoras tseltales dedicadas al cultivo de café orgánico, comercializado bajo la marca Capeltic.
Su modelo busca garantizar precios justos y evitar prácticas comerciales que afecten los ingresos de los caficultores.
Miguel Romero, integrante de la organización, explica que los pagos fragmentados pueden provocar problemas financieros a las familias productoras, incluso cuando reciben precios aparentemente competitivos.
La cooperativa apuesta por relaciones comerciales que reconozcan el valor económico, ambiental y cultural del cultivo de café.
Smart Fish impulsa la pesca sostenible en México
Fundada en 2013, Smart Fish trabaja con comunidades pesqueras artesanales de Baja California Sur para promover prácticas responsables y mejorar sus oportunidades comerciales.
Su propuesta busca que los pescadores obtengan mejores ingresos sin necesidad de incrementar la extracción de especies marinas.
Entre sus medidas destaca la congelación y el envasado al vacío del pescado, lo que permite transportarlo por carretera en unidades refrigeradas.
Según la empresa, este procedimiento reduce la frecuencia de traslados frente al transporte aéreo habitual de pescado fresco.
También incorpora el ikejime, técnica japonesa utilizada para sacrificar rápidamente al pescado y preservar la calidad de su carne.
Sal de Aquí busca conservar la producción artesanal de sal
Desde 2014, Sal de Aquí comercializa flor de sal procedente de la Laguna de Cuyutlán, Colima, además de insectos comestibles.
La empresa comenzó sus actividades en colaboración con la asociación Madres Solteras Trabajando en Tláhuac.
Su modelo se centra en mantener relaciones comerciales duraderas con productores y garantizar pagos justos.
Marisol Pulido, representante de la empresa, advierte que la desaparición de estos oficios también representa una pérdida de conocimientos tradicionales y oportunidades económicas para las comunidades.
Más de 60 emprendimientos forman parte de Evolve
Las tres marcas pertenecen al catálogo de Evolve, que reúne más de 60 emprendimientos dedicados a alimentos, servicios ambientales, productos sostenibles y experiencias.
La iniciativa busca conectar empresas de impacto con consumidores y organizaciones interesadas en cadenas de suministro responsables.
Los proyectos muestran que la sostenibilidad alimentaria también depende de las condiciones comerciales de quienes producen, pescan y recolectan los alimentos.
Aunque el comunicado no proporciona cifras globales de reducción de emisiones, estos modelos presentan alternativas para vincular el consumo cotidiano con prácticas ambientales y sociales responsables.





