El sector aeroportuario mexicano sigue ganando altura, y OMA —el Grupo Aeroportuario del Centro Norte— es prueba de ello. De acuerdo con datos difundidos por Milenio, la compañía reportó una utilidad neta de 1,510 millones de pesos durante el último trimestre, impulsada por un aumento sostenido en el tráfico de pasajeros nacionales e internacionales.
La cifra representa un crecimiento interanual superior al 18%, reflejando el dinamismo del turismo, la recuperación de la conectividad aérea y la estabilidad económica que ha permitido fortalecer la demanda de vuelos en las principales ciudades del norte y centro del país.
OMA, que administra 13 aeropuertos en México, entre ellos los de Monterrey, Chihuahua, Culiacán y Tampico, ha logrado consolidarse como uno de los operadores aeroportuarios más rentables del país.
El turismo y los negocios, motores del crecimiento
El repunte en la utilidad de OMA está directamente ligado al incremento en el flujo de pasajeros, tanto de placer como de negocios. Durante los primeros nueve meses del año, los aeropuertos del grupo registraron un crecimiento del 12% en tráfico total, con más de 25 millones de usuarios transportados.
El Aeropuerto Internacional de Monterrey, su principal terminal, concentró más del 45% del tráfico, con un aumento notable en rutas hacia Estados Unidos, Europa y el Caribe.
El turismo nacional también ha tenido un papel crucial, especialmente en destinos como Mazatlán, Zihuatanejo y Acapulco, donde la reactivación hotelera y de eventos ha disparado la movilidad aérea.
> “La conectividad y la confianza del viajero han sido claves para este resultado histórico”, señalaron directivos del grupo en su informe financiero.
Inversión y modernización: la clave del despegue
OMA no solo ha crecido en número de pasajeros, sino también en infraestructura.
Durante este año, la empresa ha invertido más de 3,200 millones de pesos en obras de modernización y ampliación en sus terminales, con especial énfasis en el nuevo edificio del Aeropuerto de Monterrey, que busca posicionarse como el hub aéreo más moderno del norte del país.
Estas inversiones incluyen ampliación de salas de abordaje, mayor capacidad operativa y sistemas tecnológicos de última generación para mejorar la experiencia del usuario.
Además, OMA ha reforzado su compromiso con la sostenibilidad, incorporando sistemas de energía solar, reciclaje de agua y materiales ecoeficientes en sus nuevas instalaciones.
Rentabilidad y estrategia a largo plazo
El sólido desempeño financiero también se refleja en los ingresos totales del grupo, que superaron los 5,800 millones de pesos en el trimestre, gracias al aumento tanto de operaciones aeronáuticas como de actividades comerciales dentro de los aeropuertos.
OMA ha fortalecido su estrategia comercial mediante la diversificación de ingresos no aeronáuticos, como restaurantes, tiendas duty-free, estacionamientos y servicios VIP, que ya representan más del 40% de sus ingresos netos.
La empresa también ha apostado por alianzas con aerolíneas nacionales e internacionales, ampliando su red de destinos y atrayendo nuevas rutas, especialmente desde Norteamérica y Sudamérica.
Un panorama optimista para el cierre del año
Los analistas financieros proyectan que, si la tendencia se mantiene, OMA cerrará el año con una utilidad acumulada récord, consolidando su posición como uno de los tres grupos aeroportuarios más sólidos del país junto con GAP y ASUR.
El crecimiento económico de México, la fortaleza del peso frente al dólar y el aumento del turismo nacional e internacional han favorecido el desempeño del sector aéreo.
Asimismo, el auge del nearshoring —la relocalización de empresas extranjeras en el norte del país— ha incrementado el tráfico corporativo en aeropuertos como Monterrey y Chihuahua, generando una sinergia positiva entre la industria y la conectividad aérea.
> “El futuro del transporte aéreo mexicano pasa por infraestructura eficiente, sostenibilidad y tecnología”, destacó un especialista del Instituto Mexicano del Transporte.
OMA y el futuro de la aviación regional
Más allá de los números, OMA busca consolidar un modelo de gestión aeroportuaria de nueva generación, enfocado en la experiencia del pasajero, la seguridad operativa y la innovación tecnológica.
Entre sus próximos proyectos destacan la automatización de procesos migratorios y de equipaje, así como la implementación de plataformas digitales para servicios de movilidad y reservas.
El grupo también trabaja en nuevas terminales regionales inteligentes, que permitirán descongestionar los aeropuertos más grandes y potenciar el desarrollo económico local en estados como Durango, Zacatecas y San Luis Potosí.
El balance del año pinta un horizonte despejado para OMA. Con utilidades en ascenso, inversiones estratégicas y un sólido crecimiento del tráfico de pasajeros, el grupo aeroportuario demuestra que la aviación mexicana no solo se recupera, sino que se reinventa.
El despegue de OMA es también el reflejo de un país que vuelve a confiar en volar, en viajar y en conectar sus regiones a través del turismo y los negocios.
La próxima escala: innovación y expansión internacional.
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