
La menopausia no solamente marca el final de los ciclos menstruales. Durante esta etapa también ocurren cambios hormonales y metabólicos que pueden afectar la salud cardiovascular y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón.
La disminución de los niveles de estrógeno, junto con cambios en el colesterol, la presión arterial, la distribución de la grasa corporal y los niveles de glucosa, puede hacer que el perfil cardiovascular de una mujer cambie durante la transición menopáusica.
Esto no significa que la menopausia provoque directamente un infarto. El riesgo cardiovascular aumenta con la edad y la transición menopáusica puede coincidir con una acumulación de distintos factores de riesgo.
¿Por qué cambia el riesgo cardiovascular durante la menopausia?
Uno de los cambios más importantes es la reducción de los niveles de estrógeno, hormona que tiene efectos protectores sobre el sistema cardiovascular. Al disminuir durante la menopausia, pueden aparecer modificaciones que favorecen un perfil de mayor riesgo.
También puede aumentar la grasa alrededor del abdomen y presentarse cambios en los niveles de colesterol, presión arterial y glucosa.
Las arterias pueden volverse más rígidas y vulnerables, mientras que factores como los problemas de sueño, los sofocos y la depresión durante la transición menopáusica también se han relacionado con determinados factores de riesgo cardiovascular.
Investigaciones recientes de la American Heart Association encontraron que las mujeres en perimenopausia tenían el doble de probabilidades de presentar una puntuación general baja de salud cardiovascular frente a aquellas que todavía tenían ciclos menstruales regulares. Los principales factores asociados fueron el aumento del colesterol y de la glucosa.
El riesgo puede aumentar sin síntomas evidentes
Uno de los problemas es que varios factores de riesgo cardiovascular pueden desarrollarse de manera silenciosa.
Una mujer puede no sentir que su colesterol o su presión arterial están aumentando, mientras que los cambios metabólicos continúan avanzando.
Por ello, la transición hacia la menopausia puede convertirse en una ventana de oportunidad para revisar la salud cardiovascular y detectar a tiempo alteraciones que puedan corregirse mediante cambios en el estilo de vida o, cuando sea necesario, tratamiento médico.
También es importante prestar atención a una menopausia que aparece antes de los 40 años. La American Heart Association ha relacionado la menopausia prematura con un mayor riesgo posterior de enfermedad coronaria.
¿Cómo proteger el corazón durante la menopausia?
La prevención puede comenzar incluso antes de que llegue la menopausia. Entre las medidas más importantes se encuentran mantener actividad física regular, llevar una alimentación saludable, no fumar y controlar factores como el colesterol, la presión arterial, la glucosa y el peso corporal.
La actividad física tiene un papel especialmente importante. La American Heart Association recomienda, como referencia general, al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada, o 75 minutos de actividad vigorosa, además de ejercicios de fortalecimiento muscular.
También es recomendable cuidar el sueño y consultar periódicamente con profesionales de la salud para evaluar los factores de riesgo individuales.
¿La terapia hormonal protege contra el infarto?
La terapia hormonal para la menopausia es un tema que requiere valoración individual. No debe utilizarse únicamente para prevenir enfermedades cardiovasculares, y sus beneficios y riesgos dependen de factores como la edad, el momento de inicio, los antecedentes médicos y el tipo de tratamiento.
Por ello, comenzar, modificar o suspender una terapia hormonal debe hacerse con orientación médica.
La menopausia es una etapa natural, pero también representa un momento importante para prestar mayor atención al corazón. Detectar a tiempo la presión alta, el colesterol elevado, alteraciones de glucosa y otros factores de riesgo puede ayudar a reducir la posibilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular en los años posteriores.












