
La gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, acusó a su sobrino Gerardo Sánchez Sansores de “traición” luego de que éste se acercó al Partido del Trabajo para buscar una eventual candidatura a la gubernatura del estado.
La mandataria negó respaldar sus aspiraciones políticas y aseguró que no juega con dos cartas dentro del proceso electoral que comienza a perfilarse en la entidad.
Layda Sansores niega apoyo a su sobrino
De acuerdo con La Jornada, Sansores rechazó que esté detrás de la intención de su sobrino de competir por el PT.
La gobernadora sostuvo que no tiene “un doble juego ni dos barajas”, al deslindarse de cualquier apoyo político hacia Gerardo Sánchez Sansores.
El señalamiento ocurre luego de que el sobrino de la mandataria fuera presentado el 6 de junio como coordinador estatal de afiliación del Partido del Trabajo.
Gerardo Sánchez se registra en proceso interno
El 22 de junio, Gerardo Sánchez Sansores se registró como aspirante a la coordinación estatal para la defensa de la Cuarta Transformación en Campeche.
Ese cargo suele funcionar como antesala política para definir perfiles rumbo a candidaturas estatales dentro del bloque de partidos aliados al movimiento oficialista.
Sin embargo, su incorporación al PT generó tensión pública con la gobernadora, quien consideró el movimiento como una ruptura política y familiar.
Tensión entre Morena y aliados
El caso se da en un contexto de reacomodos internos entre Morena, PT y otros partidos aliados rumbo a futuras elecciones estatales.
Aunque suelen competir en coalición, cada fuerza política busca posicionar perfiles propios para negociar candidaturas, espacios de poder y estructuras territoriales.
En Campeche, la disputa cobra mayor relevancia porque Sansores es una de las figuras más visibles de Morena y su sucesión será un punto estratégico para el partido.
Una ruptura política con impacto local
La acusación de Layda Sansores exhibe una fractura dentro de su círculo familiar y político.
El episodio también anticipa una contienda interna compleja en Campeche, donde las alianzas nacionales podrían enfrentar tensiones locales.
Por ahora, la gobernadora dejó claro que no respalda a su sobrino y que su proyecto político no acompañará la ruta que él decidió tomar dentro del Partido del Trabajo.












