“Farmear aura” pasó de ser una expresión nacida en internet a convertirse en una forma de medir simbólicamente el carisma, la seguridad y la presencia de una persona. El fenómeno, popular entre la Generación Z y la Generación Alpha, mezcla códigos de videojuegos, memes y redes sociales para transformar la validación social en una especie de “capital digital”.
El término aparece cada vez más en TikTok, Instagram y X. En palabras simples, significa realizar acciones que aumenten la percepción de estilo, magnetismo o protagonismo. Cambridge Dictionary ya reconoce “aura farming” como una expresión de slang utilizada para describir conductas destinadas a proyectar una personalidad atractiva o interesante.
De los videojuegos a los “aura points”
“Farmear” proviene del mundo gamer, donde farming consiste en repetir acciones para acumular experiencia o recursos. La cultura digital trasladó esa lógica a la identidad personal: una mirada, una respuesta ingeniosa o una entrada memorable puede valer “+1000 de aura”, mientras una situación incómoda puede representar miles de puntos negativos.
No existe un marcador real. Precisamente ahí está parte del humor: los “aura points” funcionan como una forma irónica de hablar de reputación, popularidad y estatus social.
El niño de Indonesia que volvió global el fenómeno
La tendencia alcanzó dimensión internacional en 2025 gracias a Rayyan Arkan Dikha, un niño de 11 años que apareció bailando sobre una embarcación durante las tradicionales carreras Pacu Jalur, en Indonesia.
Su equilibrio, serenidad y movimientos fueron considerados por internet como el ejemplo perfecto de “aura farming”. Uno de los videos relacionados con la competencia superó 58 millones de reproducciones y 1.6 millones de likes para agosto de 2025.
¿Qué revela sobre las nuevas generaciones?
El fenómeno muestra cómo la identidad digital se construye cada vez más en público. Para muchos jóvenes, seguidores y “likes” ya no son las únicas referencias de influencia: también importa la capacidad de generar una impresión memorable.
Durante 2026 incluso comenzaron a aparecer “batallas de aura” presenciales, donde jóvenes compiten mediante gestos, poses y actitudes para demostrar quién proyecta mayor presencia.
Para las marcas, la tendencia también deja una advertencia: intentar apropiarse del término de forma forzada puede resultar contraproducente. La clave está en comprender códigos como espontaneidad, humor, estética e ironía, pues la viralidad no siempre puede fabricarse.












