
La escritora y periodista Elena Poniatowska Amor, Premio Cervantes 2013, criticó el papel de algunos influencers en el ecosistema informativo actual y advirtió que pueden deshumanizar un oficio que exige ética, escucha y compromiso social.
Durante una conferencia magistral en la sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario, la autora reflexionó sobre sus 73 años de trayectoria en la prensa y la escritura, al participar en la clausura del ciclo de la séptima generación de la Unidad de Investigaciones Periodísticas de CulturaUNAM.
Periodismo como escucha y compromiso
Poniatowska afirmó que hacer hablar al otro y comunicarlo es una parte esencial del periodismo. Para la cronista, escribir implica escuchar, investigar y transmitir con responsabilidad lo que ocurre en la vida de los demás.
La autora de La noche de Tlatelolco sostuvo que el oficio de la escritura se perfecciona con el tiempo, la constancia y la práctica, como ocurre con otros trabajos artesanales.
También recordó sus primeros años en la prensa, cuando entrevistó a figuras como Diego Rivera y, desde su propia inexperiencia, comenzó a entrar en la vida cultural y social de México.
Crítica a redes sociales e influencers
La periodista alertó que el periodismo electrónico enfrenta nuevos retos por el peso de las redes sociales como Facebook, TikTok, Instagram y YouTube.
Señaló que estos espacios están llenos de influencers que acaparan visibilidad y pueden restar humanidad a una profesión cuya finalidad no es solo describir, sino informar, denunciar y transmitir hechos de manera ética y profesional.
Poniatowska también pidió a los periodistas jóvenes ser críticos ante lo que ven en redes sociales para distinguir noticias falsas, mentiras y discursos que contaminan la opinión pública.
Perseverancia, una virtud periodística
La escritora destacó que el periodismo requiere paciencia, espera y esperanza. Recordó que ninguna entrevista importante llega de inmediato y que la perseverancia es una herramienta fundamental para construir historias.
A lo largo de su carrera, Poniatowska ha narrado acontecimientos clave de México, como el movimiento estudiantil de 1968, la masacre de Tlatelolco y el sismo de 1985.
Su conferencia también fue un repaso por las figuras culturales que marcaron su trayectoria, desde muralistas y escritores hasta actrices, cantantes y personajes populares.
Una defensa del oficio periodístico
La intervención de Poniatowska funcionó como una defensa del periodismo frente a la velocidad, la superficialidad y la desinformación digital.
Para la escritora, el reportero debe estar dispuesto a comprometerse con lo que ve, siente y recibe de los demás, porque el periodismo no puede reducirse a visibilidad o popularidad en redes.
Su mensaje dejó una advertencia clara: el oficio periodístico sigue necesitando curiosidad, entrega, ética y una profunda capacidad de escucha.












