
La selección de Egipto dio uno de los golpes más importantes de la jornada en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar 3-1 a Nueva Zelanda y conseguir la primera victoria mundialista de su historia. El conjunto africano vino de atrás en el marcador para firmar una remontada que lo coloca como líder del Grupo G y muy cerca de asegurar su clasificación a los dieciseisavos de final.
Los dirigidos por Hossam Hassan comenzaron el encuentro con dificultades tras recibir el primer gol del partido, obra de Finn Surman. Sin embargo, lejos de desmoronarse, los egipcios mostraron carácter y reaccionaron con una destacada segunda mitad para darle vuelta al resultado.
Los tantos de Zico, Mohamed Salah y Mahmoud Hassan «Trezeguet» sellaron una victoria que desató la euforia entre los miles de aficionados egipcios presentes en las gradas.
Egipto vuelve a marcar la diferencia para los 16avos
Como ha ocurrido durante gran parte de la última década, Mohamed Salah fue el líder indiscutible de la selección egipcia en uno de sus momentos más importantes.
El delantero participó directamente en dos de los goles de su equipo al registrar una anotación y una asistencia, convirtiéndose nuevamente en la figura que impulsó la reacción africana cuando más lo necesitaban.
Su influencia fue determinante tanto dentro como fuera del terreno de juego, guiando a un equipo que sueña con hacer historia en esta edición del Mundial.
Tras el encuentro, Salah destacó la importancia del triunfo para el futbol egipcio.
«Este será uno de los grandes logros de nuestra historia».
El atacante también celebró el hecho de que Egipto terminara la jornada como líder de grupo.
«Es una victoria histórica. Ahora somos líderes del grupo, celebraremos hoy y mañana y después nos centraremos en el último partido».
Una afición que hizo sentir a Egipto como local
Más allá de los tres puntos, Salah resaltó el respaldo recibido por parte de los aficionados, quienes acompañaron masivamente al equipo durante el encuentro.
Las tribunas teñidas de rojo y el constante apoyo de los seguidores egipcios crearon un ambiente que, según el propio capitán, hizo sentir a la selección como si estuviera jugando en casa.
«El equipo logró hacer feliz a todo el mundo. Se siente como si estuviéramos jugando en Egipto. Es una gran victoria y una gran vibra».
El delantero también reconoció la atmósfera especial que se vivió en el estadio durante la remontada.
«Parece que estemos jugando en Egipto, con todos los aficionados vestidos de rojo. Todo el mundo está feliz y emocionado. Hay un ambiente fantástico».
Egipto sueña con hacer historia
Con este resultado, Egipto toma el liderato del Grupo G y depende de sí mismo para asegurar su presencia en los dieciseisavos de final.
La victoria no solo representa tres puntos fundamentales en la clasificación, sino también un momento histórico para una selección que busca consolidarse entre las sorpresas del Mundial 2026.
Impulsados por el talento de Mohamed Salah y el apoyo incondicional de su afición, los «Faraones» mantienen vivo el sueño de protagonizar la mejor actuación mundialista de su historia.












