
Las anomalías congénitas son alteraciones que se originan durante el desarrollo del embrión o el feto y pueden afectar la estructura o el funcionamiento de diferentes órganos y sistemas. En México, algunas de estas condiciones reciben especial atención dentro de los sistemas de vigilancia epidemiológica debido a su frecuencia, gravedad o posibilidades de prevención.
Entre las anomalías que las autoridades sanitarias y estudios epidemiológicos han identificado como relevantes se encuentran el labio y paladar hendido, las cardiopatías congénitas, los defectos del tubo neural, el síndrome de Down y algunas alteraciones genitourinarias, aunque el orden puede cambiar dependiendo del registro utilizado.
¿Qué son las anomalías congénitas?
Son alteraciones estructurales o funcionales que aparecen durante el desarrollo prenatal. Algunas pueden detectarse durante el embarazo, mientras que otras se identifican después del nacimiento.
No todas tienen una causa única. Pueden intervenir factores genéticos, ambientales, nutricionales, infecciones durante el embarazo, enfermedades maternas y otros factores. En una proporción importante de los casos no es posible identificar una causa específica.
Además, hablar de anomalías congénitas no significa necesariamente hablar de una condición incompatible con una vida larga. Algunas requieren tratamiento especializado, mientras que otras pueden tener consecuencias leves o moderadas.
Labio y paladar hendido, entre los defectos más registrados
El labio y/o paladar hendido aparece de manera recurrente entre las anomalías congénitas de mayor frecuencia en los registros mexicanos.
Ocurre cuando las estructuras que forman el labio o el paladar no se fusionan completamente durante el desarrollo fetal. Puede presentarse únicamente en el labio, en el paladar o en ambos.
Dependiendo de sus características, puede ocasionar dificultades para alimentarse, hablar, respirar o desarrollar correctamente algunas funciones de la boca, por lo que el tratamiento puede requerir la participación de diferentes especialistas.
Los registros epidemiológicos mexicanos incluyen específicamente el labio y paladar hendido dentro de las anomalías de interés para vigilancia.
Cardiopatías congénitas
Las cardiopatías congénitas son alteraciones estructurales del corazón o de los grandes vasos que están presentes desde el nacimiento.
Pueden ser muy diferentes entre sí. Algunas son pequeñas y requieren únicamente vigilancia médica, mientras que otras necesitan medicamentos, procedimientos especializados o cirugía.
El IMSS identifica las malformaciones cardiacas entre los trastornos congénitos graves más frecuentes. Además, un análisis de mortalidad publicado sobre México encontró que las cardiopatías congénitas representaron una de las principales causas de muerte relacionada con anomalías congénitas en menores de edad.
Defectos del tubo neural
Otro grupo importante corresponde a los defectos del tubo neural, que se producen cuando la estructura embrionaria que dará origen al cerebro y la médula espinal no se cierra adecuadamente durante las primeras etapas del embarazo.
Entre ellos se encuentran:
- Espina bífida.
- Mielomeningocele.
- Anencefalia.
- Encefalocele.
La Secretaría de Salud incluye los defectos del tubo neural entre las anomalías congénitas de especial interés en México. Los sistemas de vigilancia también realizan un seguimiento específico de estas condiciones.
El ácido fólico tiene un papel importante
Los defectos del tubo neural tienen una particularidad: una parte de su riesgo puede reducirse mediante medidas preventivas.
La Secretaría de Salud señala la importancia del ácido fólico antes y durante las primeras etapas del embarazo. Esta vitamina participa en procesos fundamentales del desarrollo embrionario y su consumo adecuado ayuda a disminuir el riesgo de defectos del tubo neural.
Esto también explica por qué la consulta médica antes del embarazo puede ser relevante: algunas medidas preventivas deben comenzar antes de la concepción.
Síndrome de Down
El síndrome de Down es una condición genética causada, en la mayoría de los casos, por la presencia de una copia adicional del cromosoma 21.
Se encuentra entre los trastornos congénitos graves señalados por el IMSS y forma parte de las condiciones que pueden identificarse mediante diferentes estudios durante el embarazo o después del nacimiento.
A diferencia de algunos defectos estructurales, no se trata simplemente de una malformación de un órgano. Es una condición genética que puede estar acompañada de diferentes características físicas y necesidades médicas, cuyo impacto varía considerablemente entre las personas.
Alteraciones genitourinarias y otras condiciones
Los registros y documentos de salud también identifican otras anomalías congénitas, entre ellas defectos genitourinarios y criptorquidia, que consiste en que uno o ambos testículos no descienden normalmente al escroto.
La Secretaría de Salud incluye estas condiciones dentro de las anomalías congénitas frecuentes que reciben atención médica especializada en México.
Otros estudios epidemiológicos realizados en el país han encontrado también una presencia relevante de condiciones como polidactilia, gastrosquisis y otras alteraciones, aunque las cifras varían dependiendo del sistema de registro y de la población analizada.
¿Cuáles son las anomalías que vigila México?
El sistema mexicano de vigilancia epidemiológica realiza un seguimiento específico de un grupo de anomalías congénitas de interés.
Entre ellas están:
- Espina bífida.
- Anencefalia.
- Encefalocele.
- Microcefalia.
- Labio y/o paladar hendido.
- Sífilis congénita.
- Rubéola congénita.
Una investigación publicada en la Revista Mexicana de Pediatría analizó los registros epidemiológicos de estas siete condiciones y encontró diferentes tendencias a lo largo de las últimas décadas.
Es importante aclarar que esta lista no representa todas las anomalías congénitas que pueden presentarse en México. Se trata de condiciones seleccionadas para vigilancia epidemiológica.
¿Cuántos bebés nacen con anomalías congénitas?
No existe una sola cifra que permita responderlo para todas las anomalías, debido a las diferencias entre los sistemas de registro.
El Subsistema de Información sobre Nacimientos de México cuenta con datos de 2008 a 2023 que incluyen variables relacionadas con anomalías congénitas, enfermedades o lesiones aparentes al momento del nacimiento.
Por otra parte, la Secretaría de Salud mantiene publicaciones periódicas del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Defectos al Nacimiento. La actualización publicada en julio de 2026 corresponde al tercer trimestre de 2025.
Esto significa que las cifras deben interpretarse de acuerdo con el periodo, la población estudiada y el sistema de vigilancia utilizado, en lugar de mezclar datos provenientes de registros diferentes.
¿Se pueden prevenir las anomalías congénitas?
No todas pueden prevenirse, pero existen medidas que pueden reducir el riesgo de algunas de ellas.
La Secretaría de Salud recomienda la consulta preconcepcional, que permite identificar y controlar condiciones como diabetes y determinadas infecciones antes del embarazo. También destaca la importancia del ácido fólico, la vacunación correspondiente, evitar alcohol y tabaco y mantener un seguimiento médico durante la gestación.
El control prenatal también permite detectar algunas anomalías durante el embarazo y planificar la atención que podría necesitar el bebé después del nacimiento.
Una condición congénita no define por sí sola el futuro de una persona
Las anomalías congénitas abarcan un grupo enorme de condiciones y sus consecuencias pueden ser muy diferentes.
Algunas requieren intervenciones quirúrgicas o tratamientos especializados; otras necesitan seguimiento médico durante determinados periodos y algunas pueden tener un impacto reducido en la vida cotidiana.
Por eso, conocer cuáles aparecen con mayor frecuencia en los registros mexicanos es útil para fortalecer la prevención, el diagnóstico y la atención, pero las estadísticas no permiten determinar el pronóstico de una persona en particular.
Los datos disponibles muestran que el labio y paladar hendido, las cardiopatías congénitas y los defectos del tubo neural se encuentran entre las condiciones de mayor relevancia en México, mientras que otros registros también identifican alteraciones como síndrome de Down, criptorquidia, polidactilia y gastrosquisis.












