
El Instituto Mexicano del Seguro Social recomendó modificar ingredientes y preparaciones de los platillos tradicionales para conservar una alimentación equilibrada durante las fiestas patrias. En un comunicado del 14 de septiembre, previo a la cena de hoy, planteó opciones para pozole, chiles en nogada y tostadas.
Cambios en las recetas tradicionales
La nutrióloga Itzel Valtierra Martínez, de la Coordinación de Unidades de Segundo Nivel del IMSS, propuso preparar pozole con pollo sin piel o cerdo magro, retirar la grasa del caldo, aumentar las verduras y moderar el maíz y los complementos.
Para los chiles en nogada, recomendó evitar el capeado, elegir carne magra o alternativas como lentejas y utilizar fruta fresca sin azúcar añadida. La nogada puede prepararse con yogur natural en lugar de crema y una cantidad moderada de nuez.
En las tostadas, las opciones incluyen versiones horneadas con frijoles, pollo, atún en agua y verduras. El instituto recomendó moderar crema, queso y mayonesa, y acompañar la comida con agua simple en lugar de bebidas azucaradas.
La alimentación se evalúa en su conjunto
La Organización Mundial de la Salud señala que una dieta saludable combina suficiencia, equilibrio, moderación y diversidad. Su composición depende de características personales, actividad física, costumbres y disponibilidad local de alimentos.
Para mayores de 10 años, la OMS recomienda al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras y 25 gramos de fibra de origen natural. Las legumbres y los cereales integrales contribuyen a cubrir estos componentes dentro de una dieta variada.
En adultos, la referencia para la sal es menos de 5 gramos al día, equivalentes a 2 gramos de sodio. Los azúcares libres deben representar menos del 10% de la energía diaria; reducirlos al 5% o menos puede aportar beneficios adicionales.
Estos valores corresponden al consumo del día y no a un solo platillo. La OMS favorece alimentos sin procesar o mínimamente procesados y advierte que las necesidades nutricionales cambian, por lo que las cantidades no son idénticas para todas las edades.
La higiene forma parte de la preparación
El manual de la OMS sobre alimentos seguros establece cinco medidas: limpieza, separación de productos crudos y cocinados, cocción completa, temperaturas seguras y uso de agua e ingredientes aptos para consumo. Son precauciones aplicables a la preparación de esa cena y al manejo de las sobras.
Separar los alimentos crudos de los que ya están listos evita que ambos entren en contacto durante la manipulación. La limpieza de los espacios y el cuidado de las temperaturas complementan las decisiones sobre grasa, sal y azúcar.
El IMSS recordó que sus unidades de medicina familiar ofrecen orientación nutricional individualizada. La valoración considera peso, talla, actividad física y circunstancias como embarazo, lactancia o enfermedades crónicas, que pueden requerir ajustes específicos en la alimentación.












