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México busca reducir aranceles de EU a autos y aluminio antes de 2027: hay inversiones en pausa

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México confía en alcanzar antes de que termine 2026 un acuerdo con Estados Unidos que permita reducir algunos de los aranceles que afectan a productos mexicanos, particularmente automóviles y aluminio. La expectativa ocurre mientras ambos países avanzan en las conversaciones relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, señaló que existen nuevas inversiones que permanecen en suspenso mientras las empresas esperan mayor claridad sobre el futuro de las condiciones comerciales entre ambos países. La preocupación tiene una explicación: las cadenas de suministro de América del Norte están profundamente conectadas y cualquier cambio en los costos de importación puede modificar las decisiones de producción e inversión.

Por ahora, no existe un anuncio de Estados Unidos que confirme una reducción general de estos aranceles. Lo que sí está confirmado es que México y Estados Unidos mantienen negociaciones bilaterales y que automóviles, acero y aluminio forman parte de los asuntos prioritarios de la revisión del T-MEC.

México espera cambios en los aranceles antes de terminar 2026

La posición mexicana busca que Estados Unidos reduzca los gravámenes aplicados a sectores estratégicos antes de que concluya el año.

Lazzeri explicó que ambos gobiernos están relativamente alineados en el objetivo general de fortalecer las cadenas productivas de América del Norte, pero advirtió que los aranceles actuales están generando distorsiones en el mercado.

De acuerdo con el embajador, algunas inversiones nuevas están esperando a que exista mayor certidumbre para definir si avanzan, se modifican o se retrasan.

La próxima etapa de las conversaciones tendrá lugar a finales de septiembre, mientras que el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, mantienen el diálogo sobre las condiciones comerciales.

¿Qué aranceles preocupan a México?

Uno de los principales puntos de presión está relacionado con los automóviles y sus componentes.

Estados Unidos estableció en 2025 un arancel adicional de 25% para los automóviles importados, con disposiciones específicas para las autopartes. La medida forma parte de las acciones comerciales adoptadas bajo la Sección 232 de la legislación estadounidense.

En el caso del acero y el aluminio, Estados Unidos también modificó durante 2026 sus medidas arancelarias. Una proclamación emitida en junio estableció reglas diferenciadas para productos de México y Canadá que cumplen con las condiciones preferenciales del T-MEC, incluyendo un esquema de 25% sobre el contenido no estadounidense de determinados productos y un mínimo efectivo de 15% en los casos señalados por la norma.

Esto ayuda a explicar por qué México busca negociar condiciones específicas: el impacto no se limita a un producto terminado, sino que puede trasladarse a diferentes etapas de las cadenas de suministro.

La industria automotriz ya muestra señales de presión

La incertidumbre comercial llega en un momento en el que la producción automotriz mexicana registra un ligero retroceso.

Durante agosto de 2026 se fabricaron 344 mil 940 vehículos ligeros en México, una disminución de 1.43% respecto al mismo mes de 2025. En contraste, las exportaciones aumentaron 1.26%, al alcanzar 300 mil 475 unidades.

El comportamiento acumulado también refleja una reducción moderada. Entre enero y agosto se produjeron 2 millones 645 mil 140 vehículos ligeros, 0.7% menos que en el mismo periodo de 2025.

Sin embargo, las cifras no muestran un desplome de las exportaciones. De hecho, el resultado de agosto representó una mejora frente a julio, cuando los envíos al extranjero habían registrado una caída interanual de 9.69%.

Producción y exportaciones de vehículos ligeros

Indicador Agosto de 2026 Variación anual
Producción 344,940 unidades -1.43%
Exportaciones 300,475 unidades +1.26%
Producción acumulada enero-agosto 2,645,140 unidades -0.7%

Fuente: INEGI.

¿Por qué los aranceles son tan importantes para México?

La industria automotriz ocupa un lugar central en la economía mexicana y está profundamente vinculada con el mercado estadounidense.

Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones mexicanas de automóviles. Los datos de la Secretaría de Economía muestran que en 2024 las exportaciones mexicanas de automóviles y otros vehículos destinados principalmente al transporte de personas hacia Estados Unidos alcanzaron 41 mil 419 millones de dólares.

Esta integración hace que los aranceles tengan efectos que van más allá de las empresas que venden directamente un vehículo en territorio estadounidense.

Una modificación en los costos de importación puede afectar a fabricantes, proveedores de autopartes, productores de acero y aluminio, transportistas y otros participantes de la cadena.

Por eso, la discusión comercial también es una discusión sobre dónde conviene producir, cuánto invertir y qué tan competitivas serán las plantas instaladas en América del Norte.

México utiliza el T-MEC como argumento

La revisión del T-MEC es uno de los principales escenarios para discutir estas condiciones.

Durante la tercera ronda bilateral, realizada en julio, México y Estados Unidos abordaron temas relacionados con automóviles, acero, aluminio, productos derivados, seguridad económica, agricultura y cadenas regionales de suministro.

La Secretaría de Economía ha señalado que 85% de las exportaciones mexicanas mantienen arancel cero hacia Estados Unidos bajo las condiciones preferenciales existentes. Al mismo tiempo, México busca mejorar las condiciones para sectores que enfrentan medidas arancelarias adicionales.

La estrategia mexicana consiste, por tanto, en preservar la ventaja que representa el T-MEC mientras intenta reducir las cargas adicionales que afectan a sectores considerados estratégicos.

Estados Unidos también tiene incentivos para mantener integrada la región

La negociación no ocurre únicamente por interés mexicano.

Estados Unidos y México mantienen cadenas productivas estrechamente conectadas, particularmente en industrias como automóviles, electrónica, dispositivos médicos y textiles. En 2025, el comercio de bienes y servicios entre ambos países alcanzó un valor estimado de 964 mil 100 millones de dólares, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.

El propio gobierno estadounidense ha señalado que uno de sus objetivos durante la revisión del acuerdo es fortalecer las cadenas de suministro norteamericanas y reducir vulnerabilidades frente a terceros países.

Esto abre un espacio para que México argumente que una política arancelaria que encarezca excesivamente los componentes regionales también puede terminar afectando la competitividad de los fabricantes estadounidenses.

¿Hay realmente inversiones detenidas?

Sí existen referencias a nuevas inversiones que están esperando mayor claridad, pero es importante precisar qué significa esto.

La declaración del embajador mexicano indica que hay proyectos en suspenso ante la incertidumbre sobre las condiciones comerciales. Sin embargo, esto no significa que todas las inversiones automotrices en México estén detenidas ni que exista una cancelación generalizada de proyectos.

La diferencia es importante. Las empresas pueden retrasar una decisión de inversión mientras esperan conocer los costos futuros de producir y exportar, sin necesariamente abandonar el proyecto.

Para una industria que requiere inversiones de largo plazo, una diferencia arancelaria puede modificar el cálculo sobre la ubicación de una nueva planta, la ampliación de una instalación existente o la selección de proveedores.

¿Qué puede pasar antes de que termine 2026?

Hay tres escenarios principales sobre la mesa.

1. Reducción de aranceles.
Estados Unidos podría aceptar ajustes para determinados productos mexicanos, especialmente aquellos vinculados con las cadenas regionales de suministro.

2. Acuerdos sectoriales.
En lugar de una eliminación generalizada, las negociaciones podrían derivar en condiciones específicas para automóviles, acero, aluminio o determinados componentes.

3. Continuidad de las medidas actuales.
Si las negociaciones no producen cambios suficientes, las empresas tendrían que tomar decisiones de inversión bajo el esquema arancelario vigente.

Por ahora, el primer escenario es una expectativa del gobierno mexicano, no un acuerdo confirmado.

La próxima batalla comercial será también por la inversión

La discusión sobre aranceles tiene una consecuencia que puede ser incluso más importante que el costo inmediato de cada vehículo o tonelada de metal: la capacidad de México para seguir atrayendo inversiones vinculadas con Norteamérica.

El país mantiene una posición privilegiada por su integración productiva con Estados Unidos y por las reglas del T-MEC. Sin embargo, las empresas necesitan certidumbre para comprometer capital durante años.

Los datos recientes de producción automotriz muestran una industria que continúa exportando grandes volúmenes, pero que también enfrenta un entorno más complejo.

Por ello, las negociaciones que continuarán durante septiembre serán relevantes no solo para definir cuánto pagan los productos mexicanos al ingresar a Estados Unidos, sino también para determinar qué tan atractivo seguirá siendo México como plataforma de producción regional.

El objetivo mexicano es claro: reducir las barreras que encarecen sus exportaciones sin perder la ventaja que todavía ofrece el T-MEC. La incógnita es si Washington estará dispuesto a modificar las reglas antes de que las empresas conviertan la incertidumbre en decisiones permanentes de inversión.

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