
Una de cada seis infecciones bacterianas confirmadas en laboratorio en 2023 era resistente a los antibióticos, según la OMS. El dato, recogido en su ficha actualizada el 16 de julio de 2026, describe la pérdida de eficacia de tratamientos frente a bacterias resistentes.
Qué muestran los datos mundiales
El informe de vigilancia publicado el 13 de octubre de 2025 analizó más de 23 millones de casos confirmados de infecciones sanguíneas, urinarias, gastrointestinales y de gonorrea. Recibió información de 104 países para 2023 y de 110 en el periodo 2016-2023.
La investigación presenta estimaciones para 93 combinaciones de infección, patógeno y antibiótico, además de tendencias de 16 combinaciones entre 2018 y 2023. Sus resultados corresponden a esos periodos, no a un recuento de septiembre de 2026.
Por qué disminuyen las opciones de tratamiento
La resistencia ocurre cuando los microorganismos dejan de responder a los medicamentos. La OMS identifica el uso indebido y excesivo de antimicrobianos, así como las carencias de diagnóstico, vacunas, agua segura y control de infecciones, entre los factores que agravan el problema.
La ficha estima que la resistencia bacteriana estuvo asociada con más de 4.7 millones de muertes en 2021. También advierte que las infecciones resistentes pueden prolongar las hospitalizaciones y elevar los riesgos de procedimientos médicos como las cirugías.












